El caso de Mario Gómez es una muestra de esta condición vulnerable que viven las y los informadores en el estado, un caso con varias sentencias condenatorias
Marco Alvarado/ Diario de Chiapas
De acuerdo con los datos más recientes del Comité para la Protección de Periodistas, organización con sede en Nueva York, Estados Unidos, Chiapas se está convirtiendo “en una zona silenciada”, donde el ejercicio periodístico es de alto riesgo.
Jan-Albert Hootsen, representante de esta organización, y quien participó en el acto conmemorativo para recordar el sexto aniversario de la muerte del periodista Mario Leonel Gómez Sánchez, asesinado en el municipio de Yajalón, precisó que de acuerdo con los reportes de comunicadores del estado, en los últimos meses aumentó la intimidación, amenazas, violencia física y la presencia delictiva en los lugares donde trabajan; “prácticamente cada semana estamos recibiendo un reporte así, lo que indica que Chiapas se encuentra en una situación crítica”.
Hootsen señaló que ante el escenario actual que enfrentan los periodistas en la entidad debe haber un testimonio de los hechos: “De ahora en adelante hay que documentar todo lo que ocurra en el estado, porque muchas veces los detalles de los casos se pierden, y luego todo se generaliza, y por eso se les da más herramientas a las autoridades para ignorar la problemática”.
Ningún crimen cometido contra un periodista debe olvidarse, agregó. “Las condiciones, las circunstancias que están viviendo muchos periodistas en el estado han cambiado, y están desapareciendo las libertades para trabajar, por eso cada vez están más limitados por actores políticos y la delincuencia organizada respecto a cómo pueden hacer su trabajo”.
El caso de Mario Gómez es una muestra de esta condición vulnerable que viven las y los informadores en el Estado, un caso con varias sentencias condenatorias, pero que muestra el alcance de la impunidad que no ha permitido cerrar el caso, destacó.
“No tenemos la información de quiénes están involucrados y por qué lo mandaron a matar; la impunidad entonces es un factor que incentiva esta violencia contra la prensa”.










