Estragos por el gusano barrenador

•          Chiapas, Tabasco, Campeche, Quintana Roo, Yucatán, y recientemente en Veracruz y Oaxaca, son los estados con casos; el informarse correctamente de cómo combatir este parásito y prevenirlo, ayudará a no afectar a la economía local

Segunda y última parte

Tania Selvas / Marco Alvarado/Francisco Mendoza / Jorge Pérez Pólito

Edición: Francisco Mendoza-Diseño: Luis Méndez / Diario de Chiapas

De acuerdo a los reportes de la Organización Mundial de la Salud Animal (OMSA), que se basa en los registros del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) hasta el pasado nueve de mayo, en Chiapas se tenían registrados 600 casos de miasis por Gusano Barrenador, de los mil 078 casos acumulados a nivel nacional.

Los más de mil casos registrados a nivel el nacional se concentraron en 940 bovinos, 65 caballos, 31 porcinos, 21 perros, 17 ovejas, tres en caprinos y un ave silvestre.

Estos casos se han registrado en Chiapas, Tabasco, Campeche, Quintana Roo, Yucatán, y recientemente en Veracruz y Oaxaca; dejando en vulnerabilidad más de 48 mil 400 animales.

Sin embargo, son cifras que podrían no ser ni cercanas a la realidad, considerando que hay productores ganaderos que se resisten a reportar los casos, por el temor a ser sometidos a restricciones sanitarias.

El gusano barrenador del ganado se encuentra con el estatus de “Presente” en: Argentina, Brasil, Cuba, Jamaica, Panamá, Paraguay, República Dominicana, Surinam y Uruguay, mientras que, en México, Belice, Colombia, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Ecuador, y Perú es una enfermedad.

“Presente, limitada a zonas”; y en los casos de Guyana y Bolivia sus estatus son de “Sospecha” e “Infección/ Infestación, limitada a zonas”.

Consumo de carne

La mala información de esta enfermedad que se genera entorno al gusano barrenador, provoca incertidumbre y la gente no quiere consumir carne de res, a pesar de que no existe ninguna afectación por consumirla.

Aunque la venta de carne de res ha registrado un descenso, pero no por el tema del gusano barrenador, sino porque hay una situación económica complicada para la mayoría de las familias, opinó el carnicero y presidente de la Asociación de Tablajeros de Tuxtla Gutiérrez, Juan Morales Sánchez.

Respecto al gusano, aclaró que no debe haber una alarma innecesaria entre los consumidores de este producto, cuando la carne que actualmente ofrecen en los sitios debidamente establecidos no implica ningún riesgo para el consumo humano.

Ahora bien, aunque luego de tres décadas nuevamente se reportan casos en Chiapas, con estimaciones de unos mil 500 animales afectados, la parte de la carne que no ha sido afectada por el gusano, no representa ningún riesgo para la salud humana.

De hecho, por el tamaño que tienen los gusanos, la industria cárnica está preparada para detectar su presencia y eliminarla, sin que esto implique un riesgo para los consumidores.

La Cofepris y el Senasica son los encargados de supervisar los rastros y el descarte de animales enfermos, lo que hace muy improbable que carne con presencia de estos gusanos llegue a los puestos en cualquier mercado del país.

En este sentido, este comerciante de carne aseguró que ofrecen producto de alta calidad, para que los clientes acudan con la confianza de siempre, mientras las autoridades hacen su trabajo “no se trata de un virus, en este caso la mosca necesita de condiciones específicas para que estos gusanos puedan crecer y afectar al animal”, recordó.

Actualmente el kilo de carne de res en canal es de 104 pesos y a la venta en los mercados se encuentra en 200 pesos el kilo.

Acciones informativas

El impacto mediático de la presencia del gusano barrenador en Chiapas movilizó desde finales del año pasado, a la Secretaría de Salud del Estado, en donde su titular Omar Gómez Cruz, realizó acciones de información en las jurisdicciones sanitarias para conocer cómo actuar ante este parásito.

En este sentido, el director de Salud Pública del estado, Orlando García Morales señaló que desde un mes antes del inicio de la actual administración, ya se tenía conocimiento del primer caso en el estado.

“Desde el mes de noviembre detonaron la alerta epidemiológica para el Cochliomyia hominivorax, el famoso gusano barrenador del ganado, un gusano que, como tú sabes, es la mosca oviposita en una herida, porque pues es su forma de supervivencia, pone a las larvas en la herida y los huevecillos se hacen larvas y estas van comiendo el tejido vivo”.

La mosca en sí, se alimentan del néctar, pero son sus huevecillos los que hacen el daño a los tejidos en una herida. A raíz de esta alerta epidemiológica que se detonó en el mes de noviembre, y desde que la administración estatal toma el mando del estado, comenzaron los trabajos para el control de este parásito.

Explicó que comenzaron a llevarse a cabo muchas acciones de capacitación intensivas en las diferentes jurisdicciones sanitarias y las unidades de salud, principalmente en el tema de vigilancia epidemiológica, y en el tema de atención “porque sabíamos que esto que tarde temprano iba a llegar (a afectar a seres humanos)”.

“Desde ese momento se han hecho una serie de acciones y capacitaciones con el personal de salud, todo con un enfoque preventivo para identificar de manera oportuna y poder, primero, informar a la población que es lo más importante, que la población sepa y conozca qué hacer ante este tipo de situaciones; que sepa que no es sólo a los mamíferos o el ganado, que son los que más ataca, son los huéspedes. Sino que de alguna manera también pudiese llegar a presentarse en el humano, en aquellos casos, en donde hubiera una herida que no se le diera el cuidado adecuado o en el caso de aquellas personas con abandono social o que atienden alguna situación de discapacidad que pudieran ser vulnerables y que este al ser parasitadas por esta mosca, pueden desarrollar la enfermedad”.

En las jurisdicciones sanitarias, se han llevado a cabo diferentes cursos de capacitación, desde la vigilancia epidemiológica, que es lo más importante y las acciones inmediatas ante algún caso que se pueda presentar; “las diferentes áreas de la Secretaría de Salud han coadyuvado para para ese tipo de acciones y obviamente la Secretaría de Salud como cabeza de sector ha involucrado también a las otras instituciones, como el IMSS Bienestar, programa de servicios públicos de salud del Bienestar, el Issste el Isstech, el IMSS ordinario, entre otras”.

El funcionario estatal dijo que este tema inminente afecta más a los animales y en los hábitats rurales, donde estos animales pueden sobrevivir más (entre 3 a 4 semanas, llegando a poner hasta 400 huevecillos), sin embargo, las áreas urbanas no están exentas de alguna situación de parasitaria por este insecto.

“Esta mosca tiene un rango de vuelo muy, muy amplio, en dado caso de que necesite alimentarse o comer, pues puede volar hasta 300 km en busca de alimento. O en busca de un animal que pueda ser un huésped no para poder ovopositar”.

García Morales señaló la importancia de que la población tiene que estar informada para saber qué hacer si se llegara a presentar un caso cercano y actuar de la mejor manera posible.

Reconoció que de noviembre a principios de junio ya se han presentado cuatro casos parasitarios del gusano barrenador en seres humanos en el estado de Chiapas.

“Si efectivamente, son cuatro casos que tenemos registrados ante la dirección general epidemiología, y afortunadamente con esta capacitación que se dio de manera oportuna, los casos que se han identificado de manera oportuna, se han manejado bien. Realmente el manejo no es complejo, se puede manejar en cualquier unidad de salud, salvo que el paciente llegue demasiado tarde”.

La curación de las heridas y la aplicación de algunos medicamentos que son específicamente para matar a las larvas, sin embargo, la mejor acción es la prevención y monitoreo para evitar que la mosca ovoposite en la herida.

Chiapas tiene las condiciones y clima óptimo para que en la mayor parte del territorio se pueda reproducir esta mosca. Las autoridades piden a la población en general no generar caos, pero si estar informados y que se conozca como poder actuar ante una alerta de estas.

“Si hacemos caos no sólo le pegamos a la parte de la salud, sino a los productores; finalmente esto no es algo que se transmita por consumir la carne que esté perfectamente cocinada”, concluyó.

¿Cómo actuar?

Médicos Veterinarios de la frontera sur consideraron que el problema del gusano barrenador en Chiapas es delicado, pues aun cuando no se tengan cifras exactas se puede estimar que, por lo menos, el tres por ciento del ganado está infestado con la plaga.

Esto significa una afectación económica importante, desde el momento mismo en que Estados Unidos cerró su frontera al ganado mexicano y que las reses de Chiapas no se puedan movilizar y se queden en la entidad sin comercializar, señaló el Médico Veterinario Zootecnista, Roberto Alejandro García Centeno.

Hasta el momento, el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), ha reportado en la entidad mil 400 casos de miasis (gusaneras) en el ganado; mientras que las autoridades de salud federal, han informado a la fecha de seis casos de la enfermedad parasitaria en humanos.

Los cuatro casos que se han presentado en seres humanos en el estado son hasta el momento en los municipios de Mapastepec, Huixtla, Escuintla y Tapachula; dos corresponden a hombres de entre 50 a 74 años, mientras que en los otros dos casos se desconocen los detalles. Por lo que es importante saber reaccionar en caso de presentar algún síntoma larvario ya sea en animales como en humanos.

Hay que precisar que la miasis de gusano barrenador, también conocida como gusanera, es una enfermedad parasitaria en la que las larvas de moscas (gusanos barrenadores) se alimentan de tejido vivo de animales, incluyendo humanos. Esta infestación causa lesiones graves y, si no se trata, puede ser fatal.

García Centeno explicó que la llegada de la plaga a territorio nacional inicia por la falta de moscas estériles que dejó de producir la planta ubicada en Panamá, por lo cual se dejó de liberar el insecto en la zona de Centroamérica y se comenzaron a registrar casos de la enfermedad de país en país, hasta llegar a México por su frontera sur.

El especialista señaló que “el gobierno debe estar muy pendiente de la situación, y lo debe de tomar en serio, porque esto no es un juego”.

Actualmente, existen pláticas binacionales entre Estados Unidos y México para volver a instalar una planta de moscas infértiles que ayuden a controlar y erradicar esta plaga como sucedió en la década de los 90’s.

Es importante dimensionar este problema, no crear un caos por la miasis del gusano barrenador, ya que no es algo que pueda ser mortal si se identifica rápidamente. El informarse correctamente de cómo combatir este parásito y prevenirlo, ayudará a no afectar a la economía local de la producción, maquila y venta de carne de res.

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