Marco Alvarado/ Diario de Chiapas
La Colectiva Cereza, organización feminista dedicada al acompañamiento jurídico y psicológico de mujeres privadas de libertad, confirmó que Rosa, una mujer indígena que enfrentaba acusaciones por supuestamente haber participado en un secuestro exprés, está en su casa.
De acuerdo con esta colectiva, la mujer no fue encarcelada porque “un juez con buen criterio aplicó un enfoque de ajuste razonable y declaró la inimputabilidad por discapacidad visual permanente aplicando la perspectiva de discapacidad, de género e interculturalidad”.
Como lo anunció esta organización, Rosa fue víctima de una red de corrupción y fabricación de delitos, ya que pese a los diagnósticos oftalmológicos y escaneos maculares, que confirmaron que Rosa sólo percibe luces y sombras, se trató de imponer una sentencia condenatoria sin que se celebrara un juicio oral donde se desahogaran pruebas de descargo.
No obstante, durante la reciente audiencia el juez analizó los argumentos y las pruebas materiales contundentes para demostrar la discapacidad visual actual y anterior, y que es permanente, además de la propuesta de que la medida de seguridad fuera su domicilio quedando a cargo de su hermana.
Esto permitió el retorno de Rosa, quien estará al cuidado de su hermana, mientras la organización realiza el siguiente paso jurídico para resolver de fondo la situación de Rosa, además de impulsa carpetas administrativas y penales para los ministerio públicos, y los policías que violaron sus derechos humanos construyéndose delitos.










