Por sus características y el riesgo que implica su exploración, no tienen un perfil turístico, ya que sólo debe ser recorrida por personas con amplia experiencia en este tipo de buceo.
Marco Alvarado / Diario de Chiapas
Una reciente incursión espeleológica en las cuevas Puerco Espín y Sumidero del Higo, ubicadas en el municipio de San Fernando, confirmó que ambas están interconectadas, y que forman parte de un sistema hídrico muy importante y vulnerable, a 200 metros bajo el suelo de la región.
Kaleb Zárate Gálvez, del Grupo Espeleológico Jaguar, y Germán Yáñez Mendoza, del Círculo Espeleológico del Mayab, ofrecieron detalles de la expedición durante una charla en el Instituto de Investigación en Gestión de Riesgos y Cambio Climático, de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas.
Zárate Gálvez confirmó que ambas cuevas están conectadas, creando una extensión conjunta de siete kilómetros, a poco más de 200 metros bajo el suelo, y es hasta ahora el recorrido más completo que se ha realizado en ambos cuerpos cavernosos.
“Conocíamos un poco más la cueva Puerco Espín, así que la intención de esta inmersión era saber si había un punto en el que ambas estuvieran conectadas, debido a la similitud de sus
de sus características, así que en este recorrido se hizo trabajo de topografía gracias a la colaboración con expertos en espeleobuceo, algo también inédito para el caso de Chiapas”, comentó Gálvez.
Germán Yáñez Mendoza, del Círculo Espeleológico del Mayab, expresó su beneplácito por haber participado en este recorrido, tras una experiencia de 30 años en el buceo profesional enfocado en los cuerpos cavernosos, en Quintana Roo.
“Fue una exploración muy interesante porque se pudo hacer un trabajo de cartografía y topografía que permite conocer mejor ambas cuevas, la hidrología de la zona, para lo cual fue necesario emplear equipo especializado, porque esta forma de buceo es más exigente y riesgosa”.
Dijo que ambas cuevas son “museos vivos”, en donde fue necesario emplear más luces de lo habitual, porque la visibilidad se ve afectada por el lodo, también dobles tanques de oxígeno y líneas de vida para no perderse, una experiencia que para los buceadores experimentados resulta de mucho interés.
Ambas cuevas son producto de un sumidero, cuyo arrastre de materia orgánica es muy alto, y así también su vulnerabilidad a los cambios en el exterior, como la basura y contaminación del agua, explicaron los espeleólogos










