Marco Alvarado / Diario de Chiapas
La falta de servidores públicos con conocimientos básicos en Lengua de Señas Mexicana (LSM) es el obstáculo más crítico para las personas con discapacidad auditiva al momento de realizar trámites o solicitar servicios en instituciones gubernamentales, advirtió Daniel Vázquez García, intérprete oficial de LSM en el Poder Legislativo.
Ante este panorama, el Congreso local puso en marcha un curso de LSM impulsado por la Comisión de Atención a Grupos en Situación de Vulnerabilidad e Inclusión, que inició en abril y termina a finales de junio.
La convocatoria, abierta tanto para trabajadores de la administración pública como para el público en general, cuenta actualmente con cerca de 20 alumnos que aprenden las nociones fundamentales de esta lengua.
“Vemos que hay interés por aprender, y esto es un paso importante en materia de inclusión, la idea es que no sólo en el Congreso haya personas capacitadas en LSM”, destacó Vázquez García, quien añadió que, para la comunidad sorda, el simple hecho de acudir a una oficina y encontrar a alguien capaz de comunicarse con ellos marca una diferencia que agradecen profundamente.
El especialista explicó que dominar la LSM es equivalente a aprender cualquier otro idioma, ya que posee su propio vocabulario y reglas gramaticales.
El siguiente paso para quienes desean llevar este conocimiento al ámbito laboral formal, es un proceso que exige una preparación rigurosa, evaluaciones y el cumplimiento de un estricto código de ética.
Esta formación especializada es indispensable debido a que un intérprete certificado puede ser requerido en entornos de alta responsabilidad, como procesos judiciales o emergencias médicas.
A pesar de este avance en el Poder Legislativo, la “gran barrera” comunicativa persiste en casi todas las áreas de la administración pública estatal.
Uno de los mayores desafíos pendientes en el país es garantizar que los ciudadanos con discapacidad auditiva puedan interactuar de manera directa con las instituciones, fomentando su independencia y autonomía sin tener que depender exclusivamente de intermediarios.










