Puede durar hasta 18 meses, pero puede extenderse el tiempo con los infantes.
Francisco Mendoza / Diario de Chiapas
Una familia de acogida es una alternativa temporal que permite a los niños y niñas que se encuentran en situación de desamparo vivir en un hogar con personas evaluadas, certificadas, capacitadas y supervisadas.
El objetivo es proporcionarles un entorno familiar estable mientras su familia de origen se recupera y puede volver a asumir el cuidado de sus hijos.
Las familias de acogida son evaluadas, certificadas, capacitadas y supervisadas; los menores no son descendientes de los adultos que los acogen, pero estos los acogen legalmente de forma urgente, temporal o permanente mientras están tutelados por la administración.
La duración del acogimiento depende de la situación de cada niño, niña o adolescente y puede ser de urgencia, no superior a 6 meses, mientras se decide la medida de protección familiar más idónea.
Temporal que puede ser porque se prevé la reintegración del niño en su propia familia o mientras se adopta una medida de protección más estable. Puede durar hasta 18 meses, pero puede extenderse.
Y permanente; constituido al finalizar el plazo de dos años de acogimiento temporal por no ser posible la reintegración familiar, o bien en casos de niños con necesidades especiales o cuando las circunstancias del niño y su familia así lo aconsejen.










