Jeny Pascacio / Diario de Chiapas
Días previos a las protestas de miles de mujeres por una vida libre de violencia, la madrugada del 6 de marzo, Mercedes de Jesús, de 35 años, fue encontrada sin vida en el asiento de un automóvil conducido por Óscar Alonso “N”, al poniente de Tuxtla Gutiérrez.
La Fiscalía General de Estado dijo que la investigación se realiza bajo el protocolo de feminicidio, pero en el comunicado difundido en medios de comunicación informó que el hombre es posible responsable del delito de homicidio.
El texto reza que sobre el bulevar Belisario Domínguez, a la altura de Tecnológico Regional, elementos municipales y estatales localizaron un vehículo rojo estacionado, marca Chevrolet tipo Astra, con placas de Quintana Roo.
Óscar Alonso argumentó que trasladaba a Mercedes a la Cruz Roja Mexicana porque perdió el conocimiento: “Paramédicos valoraron a la persona del sexo femenino, concluyendo que ya no contaba con signos vitales, por posible bronco aspiración”.
Óscar Alonso, de 52 años, fue detenido y el cuerpo de Mercedes enviado al Servicio Médico Forense que se ubica en la periferia de la ciudad capital.
Versiones extraoficiales apuntaron que testigos avisaron a las autoridades del hecho. Mientras los medios especializados en información policiaca, que acudieron al lugar donde fue detenido Óscar Alonso, informaron que, al parecer, el cuerpo de Mercedes fue encontrado con signos de violencia visibles.
OTROS DATOS
En enero de 2022, Chiapas se colocó en el séptimo lugar a nivel nacional con cuatro feminicidios, según estadísticas del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
Los feminicidios ocurrieron en los municipios de Benemérito de las Américas, Las Margaritas, Tapachula y Suchiapa, las tres primeras demarcaciones se localizan en la frontera con Guatemala.
En 2021, la Alerta de Violencia de Género Contra las Mujeres registró 48 víctimas de feminicidios, una cifra superior comparada con los 29 casos contabilizados en 2020.
Aunque el Observatorio feminista contra la violencia a las mujeres de Chiapas tiene otros datos y en el año pasado documentó 65 feminicidios, entre ellos el de Mariana Sánchez Dávalos, la médica asesinada en Ocosingo, que la Fiscalía de Chiapas no tomó en cuenta porque incineró su cuerpo antes de la investigación.
¿Y EL PROTOCOLO?
La exigencia a las autoridades de tomar en cuenta el protocolo de actuación con perspectiva de género para la investigación del delito de feminicidio en Chiapas es reiterada por las mujeres en cada marcha del 8 de marzo.
El Modelo de protocolo latinoamericano de investigación de las muertes violentas de mujeres por razones de género fue adoptado en el estado en 2020, en la administración del fiscal Jorge Luis Llaven Abarca.
El protocolo de acción establece como feminicidio “la muerte violenta de mujeres por razones de género, ya sea que tenga lugar dentro de la familia, unidad doméstica o en cualquier otra relación interpersonal, en la comunidad, por parte de cualquier persona, o que sea perpetrada o tolerada por el Estado y sus agentes, por acción u omisión”.
Aunque las feministas chiapanecas reconocen el esfuerzo de algunas instancias por la erradicación de la violencia contra las mujeres, señalan que falta mucho por hacer en el tema del acceso a la justicia, pues desde las fiscalías hasta autoridades municipales no cuentan con capacitación ni conocimientos en la materia.










