Marco Alvarado / Diario de Chiapas
La presidenta de la colectiva 50+1 Chiapas, Alma Rosa Cariño Pozo, hizo un llamado ante el alarmante incremento de feminicidios en la entidad, subrayando que el daño de estos crímenes no termina con la pérdida de una vida, sino que fractura profundamente el núcleo social y familiar.
Cariño Pozo enfatizó que el principal objetivo de la colectiva al pronunciarse es garantizar que exista justicia real tanto para las mujeres asesinadas como para sus familias. Sin embargo, hizo especial hincapié en las “víctimas invisibles”: los hijos e hijas menores de edad.
“La mayoría de las veces esas víctimas están en el primer círculo del núcleo familiar; son hijos menores que dependen económicamente de su madre o, peor aún, del propio agresor”, señaló.
La presidenta de 50+1 explicó que la tragedia se duplica cuando el agresor, quien suele ser el sustento económico, huye de la justicia o es encarcelado, dejando a los menores en una situación de total vulnerabilidad y desamparo.
Aunque reconoció que la violencia de género es un fenómeno que afecta a todo el país, las cifras locales son preocupantes. En lo que va del año 2016, Chiapas ya registra 14 feminicidios, una estadística que debería activar todas las alarmas sociales e institucionales.
Por tal motivo, enfatizó en que la sociedad no debe ver estos crímenes como parte de la cotidianidad.
“Es imperativo frenar la violencia, especialmente considerando que el estado de Chiapas y su ciudad capital cuentan con Alerta de Violencia de Género (AVG)”.
Para la colectiva 50+1, la existencia de mecanismos como la Alerta de Género obliga a las instituciones a redoblar esfuerzos en prevención y procuración de justicia.










