Se reunieron cocineras, productores y familias por el emblemático ingrediente de la gastronomía chiapaneca
Cinthia Ruiz / Diario de Chiapas
El aroma del chipilín se apoderó del Parque Santo Domingo durante una nueva edición del Festival del Chipilín, evento que reunió a cocineras tradicionales, productores y familias chiapanecas para celebrar uno de los ingredientes más emblemáticos de la gastronomía del estado.
En esta ocasión participaron 33 expositores, en su mayoría mujeres, quienes ofrecieron recetas tradicionales hasta propuestas innovadoras, elaboradas a base de este quelite que forma parte de la identidad culinaria de Chiapas.
La cocinera tradicional Flor de María Alía Rodríguez explicó que el festival se realiza cada año con el objetivo de preservar las tradiciones gastronómicas y abrir espacios para quienes durante décadas han trabajado la cocina regional.
Entre los platillos presentados destacaron el frijol con chipilín, chipilín con bolita, costilla de puerco con arroz y chipilín, tamales de chipilín con queso, puerco con chipilín y elote, además de un panqué elaborado con este ingrediente.
La cocinera señaló que el chipilín ha evolucionado más allá de las recetas tradicionales y actualmente puede encontrarse en aguas frescas, gelatinas, helados, postres y productos de repostería, resultado de la innovación impulsada por las nuevas generaciones de cocineros y emprendedores.
Asimismo, destacó que estos espacios representan una oportunidad para fortalecer la economía de las familias dedicadas a la gastronomía local y mantener vivas las recetas heredadas de generación en generación.
Los asistentes aprovecharon la ocasión para degustar las distintas preparaciones y descubrir nuevas formas de consumir este ingrediente característico del estado. Daniel Solís López, consumidor y visitante del festival, destacó el sabor del chipilín con bolita y de los tamales preparados durante la jornada, además de reconocer la importancia de este tipo de actividades para conocer la diversidad gastronómica que puede surgir de un solo ingrediente.
Entre las propuestas que despertaron mayor interés estuvieron las aguas frescas de chipilín, las cuales, de acuerdo con las expositoras, han tenido una buena aceptación entre la población y se han convertido en una alternativa para acercar este sabor tradicional a nuevos públicos.
Las cocineras participantes coincidieron en que el festival no sólo promueve el consumo local, también ayuda a preservar conocimientos y técnicas culinarias que forman parte del patrimonio cultural de Chiapas.
Más allá de los platillos y sabores, el Festival del Chipilín se consolidó como un espacio de encuentro entre tradición e innovación, demostrando que uno de los ingredientes más representativos de la cocina chiapaneca continúa vigente y capaz de reinventarse sin perder su esencia.










