Ainer González / Diario de Chiapas
El 17 de diciembre de 2024, mientras el gusano barrenador ya rondaba los ranchos de Chiapas, el titular de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGyP), Marco Antonio Barba Arrocha, descartaba públicamente la necesidad de establecer cuarentenas. A cambio, hacía un llamado a los productores a “actuar con responsabilidad”. Cuatro meses después, de aquella postura tocaron a una mujer de 77 años en Acacoyagua, donde se confirmó el primer caso humano de miasis en el estado.
La Secretaría de Salud estatal informó que la paciente fue diagnosticada con esta enfermedad parasitaria causada por la larva del Cochliomyia hominivorax, también conocido como gusano barrenador. Aunque se trata de un parásito que afecta principalmente al ganado, su aparición en humanos, aunque poco común, no es un hecho menor.
Actualmente, la mujer se encuentra estable y bajo tratamiento con antibióticos en el Hospital de Alta Especialidad “Ciudad Salud” de Tapachula, a donde fue trasladada tras la evaluación inicial.
La reacción de salubridad fue inmediata, aunque tardía de la encargada por los principales interesados en combatir el brote.
Ante el caso probable, la brigada epidemiológica de la jurisdicción sanitaria de Tapachula se encuentra realizando acciones promoción de la salud, vigilancia epidemiológica y contención en la localidad de residencia del caso.
A cuatro meses de que el titular de la SAGyP se comprometiera junto a ganaderos, primeramente, a contar con información precisa y una respuesta oportuna ante posibles brotes, la amenaza por esta infestación puede resultar devastadora, especialmente si no se detecta a tiempo.










