Desde su experiencia personal, compartió que el respaldo familiar puede marcar una diferencia decisiva.
Cinthia Ruiz / Diario de Chiapas
Hablar de identidad y orientación sexual es para muchas personas un proceso complejo que se enfrenta no solo a prejuicios sociales, sino a barreras dentro del propio entorno familiar. Así lo expuso Jorge Toledo, activista LGBT+ y presidente del Grupo Se-Tú, al abordar las dificultades que enfrenta la población LGBT+, especialmente en contextos donde persisten estructuras tradicionales. Mencionó que la comunidad existe y van a seguir existiendo, por ello es importante que se sigan tomando en cuenta sus derechos.
Asimismo, destacó que, “salir del clóset” no es igual para todas las personas, ya que muchas reconocen su identidad desde edades tempranas; sin embargo, hacerlo público ante la familia implica una decisión que depende del entorno, la seguridad emocional y el temor al rechazo. Señaló que cada núcleo familiar reacciona de manera distinta, lo que puede facilitar o complicar este proceso.
Destacó que en zonas urbanas como Tuxtla Gutiérrez hay avances considerables; en cambio, en municipios y comunidades indígenas la situación es más compleja, debido a la permanencia de modelos sociales como el heteropatriarcado y la heteronorma. En estos contextos, dijo, la aceptación suele ser más limitada, lo que obliga a muchas personas a abandonar sus hogares en busca de espacios donde puedan vivir con mayor libertad.
Estas situaciones no solo generan desplazamiento, sino riesgos mayores, como la exposición a entornos vulnerables, discriminación constante e incluso afectaciones a la salud mental, incluyendo depresión y pensamientos suicidas. Subrayó que el rechazo familiar impacta profundamente, al tratarse del primer círculo de confianza y apoyo.
Desde su experiencia personal, compartió que el respaldo familiar puede marcar una diferencia decisiva. Consideró que este tipo de apoyo puede replicarse en más familias si se promueve una mayor conciencia social.
En el ámbito legislativo, indicó que, aunque se han registrado avances en los últimos años, aún existen pendientes importantes, como la Ley de Identidad de Género, la cual calificó como una de las principales demandas de la comunidad. Reconoció que hay mayor apertura en la actual administración, pero insistió en la necesidad de acelerar los procesos para garantizar derechos fundamentales.
Por otro lado, hizo un llamado para fortalecer el trabajo desde distintos frentes, no solo en materia de leyes, sino en la sensibilización social y la capacitación de servidores públicos, ya que la discriminación continúa, incluso en espacios institucionales.
Subrayó que el respeto a la identidad y a los derechos de la población LGBT+ no solo es una deuda social, sino una condición necesaria para construir una sociedad más justa e incluyente.










