El especialista denunció que las industrias de estos productos, a pesar de sus graves consecuencias para la salud, ejercen un intenso cabildeo en los congresos para frenar iniciativas que buscan proteger a la población.
Marco Alvardo / Diario de Chiapas
El director de la organización Salud Justa, Erick Antonio Ochoa, propuso la implementación de un “impuesto saludable” como una medida eficaz para proteger la salud pública de padecimientos causados por el consumo de productos nocivos como el tabaco, el alcohol, la comida ultraprocesada y las bebidas azucaradas.
Ochoa explicó que, desde hace dos décadas, existe un consenso en la comunidad científica sobre la necesidad de frenar el consumo de estos productos.
La propuesta fiscal no solo busca aumentar la recaudación, sino también compensar los enormes gastos que el Estado debe asumir para la atención de enfermedades como diversos tipos de cáncer, diabetes, obesidad infantil, problemas cardiacos y muertes prematuras.
El especialista denunció que las industrias de estos productos, a pesar de sus graves consecuencias para la salud, ejercen un intenso cabildeo en los congresos para frenar iniciativas que buscan proteger a la población.
Según Ochoa, se ofrecen “viajes y prebendas” a los legisladores para que no apoyen estas medidas, priorizando así sus ganancias sobre el bienestar de los ciudadanos.
Esta falta de acción política se ha traducido en un estancamiento fiscal que, según Ochoa, tiene un costo humano: el impuesto al tabaco no ha sido revisado desde 2010; el tema de las bebidas azucaradas se ha evadido por parte de los legisladores desde 2014; el impuesto al alcohol no ha tenido una actualización fiscal desde 2015.
En Chiapas, por ejemplo, la diabetes cabalga con una tendencia creciente; de acuerdo con los registros de la Secretaría de Salud, hasta finales de 2024 había 12 mil 410 nuevos casos registrados.
Y se mantiene como una de las principales causas de muerte en el estado, con 720 fallecimientos reportados en el mismo año.
Erick Antonio Ochoa lamentó que este abandono en la protección de la salud pública, del que se derivan siete de cada diez muertes que ocurren en el país que son prevenibles, deja a los ciudadanos, especialmente a niños y jóvenes, a merced de padecimientos que podrían evitarse, mientras las industrias obtienen ingresos millonarios.










