Ainer González / Diario de Chiapas
Mientras en Chiapas persisten hechos de violencia que ocupan espacios cotidianos de la conversación pública, en un preescolar de Tuxtla Gutiérrez un grupo de niñas y niños decidió enfocar sus esfuerzos en una causa distinta: ayudar a perros en situación de vulnerabilidad.
Alumnos y alumnas del jardín de niños “Benito Juárez”, con el acompañamiento de docentes, madres y padres de familia, participaron en actividades encaminadas a fomentar el respeto y cuidado de los animales, cuyos resultados permitieron reunir recursos para la compra de alimento destinado a perros resguardados en un refugio.
La iniciativa incluyó la elaboración de dibujos, carteles, cartas y el cultivo de plantas, mismas que posteriormente fueron vendidas para recaudar fondos. Los recursos obtenidos se destinaron a la adquisición de alimento para los animales que permanecen bajo resguardo mientras esperan una oportunidad de adopción.
Ante ello, Claudia Cisneros, fundadora de la asociación civil Huellas Chiapas y defensora de los derechos de los animales, reconoció el trabajo realizado por la comunidad escolar y destacó la participación de los estudiantes en acciones orientadas al bienestar de seres vivos que dependen de la solidaridad ciudadana.
De acuerdo con la activista, este tipo de ejercicios contribuyen a fortalecer valores relacionados con la empatía, la responsabilidad y el respeto hacia otras formas de vida desde edades tempranas.
Asimismo, resaltó que una de las expresiones que más llamó la atención durante la actividad fue escuchar a los menores promover la adopción responsable de mascotas mediante una consigna cada vez más difundida entre organizaciones protectoras de animales.
La campaña permitió reunir alimento para perros que actualmente permanecen bajo cuidado de la asociación mientras esperan ser adoptados. Al mismo tiempo, dejó evidencia de que acciones impulsadas desde las aulas pueden involucrar a familias completas en causas de beneficio colectivo.










