Francisco Mendoza / Diario de Chiapas
Próximos al Día Nacional de la Lengua de Señas Mexicana (LSM), nos dimos a la tarea de indagar sobre las personas que necesitan este tipo de comunicación y la importancia de este canal para el desarrollo de las personas discapacitadas auditiva y del habla.
Beatriz Ramírez Bukovecz, hablante de lengua de señas mexicanas señaló la importancia del manejo de esta forma de comunicación, debido a que la mayor parte de las personas que sufren una discapacidad del habla o auditiva, necesitan un modo de expresión.
Desafortunadamente, los propios familiares son los menos interesados en aprender la lengua de señas, una situación que pone en exclusión a las personas que viven con estas discapacidades.
“Es una de las comunidades que se han excluido de la sociedad por la discapacidad que tienen; nosotros como oyentes los hemos excluido y menospreciados”.
Explicó que referirse a una persona con estas discapacidades de manera diminutiva (sordito/a o mudito/a), es para ellos una falta de respeto, debido a que sienten un trato despectivo; la forma correcta de discapacidad auditiva o personas sordas.
“Nosotros como oyentes es bueno aprender para poder comunicarnos de una forma correcta con ellos, podemos pensar que si nosotros aprendemos lenguas de señas podemos ayudarlos a relacionarse en la sociedad con la inclusión”.
Ramírez Bukovecz, explicó que la lengua de señas es considerada ya un idioma, por que contiene formas gramaticales complejas que deben aprenderse para una comunicación fluida.
La mayor parte de las personas sordas no son mudas, “pero por no haber escuchado desde pequeños, no desarrollan la comunicación fonéticamente, pero sus cuerdas vocales están íntegras”.
Debido a que estas personas no han sido escuchados y tomados en cuenta, las reacciones que tienen son mucho más severas y pueden ser hasta violentas.
“A mí me gusta trabajar con ello (personas con discapacidad auditiva), aunque es un poco complejo, porque si con nosotros es difícil el interactuar o llegar a un acuerdo, con ellos es más complicado, por la misma costumbre de que nunca fueron escuchados”.










