Infancias en riesgo por contaminación

  • Especialistas advirtieron sobre el grave impacto de la exposición al plomo en la salud infantil en México, un problema ambiental que afecta de manera desproporcionada

Marco Alvarado/Diario de Chiapas

Especialistas en medicina de emergencias advirtieron sobre el grave impacto de la exposición al plomo en la salud infantil en México, un problema ambiental que afecta de manera desproporcionada a las entidades del sur del país, donde casi cuatro de cada diez niños pequeños presentan niveles elevados de este metal en la sangre.

De acuerdo con el Comité de Toxicología de la Asociación de Medicina de Urgencias y Desastres de México (AMUDEM), los recientes reportes de intoxicación en población pediátrica son motivo de una profunda preocupación.

Los datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) revelan que la región Pacífico-Sur, que abarca al estado de Chiapas, registra históricamente las tasas más altas a nivel nacional, alcanzando una prevalencia del 38.7 por ciento en menores de uno a cuatro años. Esta cifra contrasta drásticamente con la media nacional, que se ubica en un 17.2 por ciento.

La evidencia científica internacional es contundente al señalar que no existe un nivel seguro de plomo en el organismo infantil.

La exposición a esta sustancia, incluso en dosis mínimas, ataca directamente el desarrollo neurológico, cognitivo y conductual.

Entre las consecuencias más graves se encuentran la reducción del coeficiente intelectual, trastornos del aprendizaje, anemia, fallas renales, problemas cardiovasculares y afectaciones irreversibles en el comportamiento.

El principal detonante de esta crisis en el sur del país reside en el ámbito doméstico. Más del 73 por ciento de los hogares en esta región utilizan barro vidriado para cocinar o almacenar alimentos, cuya emulsión tradicional contiene elevados niveles de plomo.

A esta fuente directa se suman riesgos ambientales en la cadena alimentaria: estudios recientes realizados en zonas costeras y lagunares como la Bahía de Paredón, en Tonalá, detectaron la presencia de metales pesados como plomo y cadmio en especies de consumo comercial habitual, entre ellas el camarón blanco y la lisa.

Frente a esta situación, la AMUDEM subrayó que la intoxicación por plomo no se limita al uso de vajillas artesanales, sino que abarca factores como emisiones industriales, agua contaminada, tierra, pinturas con plomo y reciclaje informal de baterías.

Por ello, la organización médica hizo un llamado urgente a implementar una respuesta gubernamental y sanitaria integral, multidisciplinaria y sostenida que proteja el desarrollo de las infancias mexicanas.

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *