Intenta la “Mactu” limpiar su imagen 

Difunde publicaciones que destacan actividades culturales, artísticas y de trabajo de campo para mostrar una supuesta formación integral

Marco Alvarado/ Diario de Chiapas

Luego de la divulgación de testimonios que ha derivado en la apertura de cinco carpetas de investigación por parte de las autoridades, la Escuela Normal Rural Mactumactzá reaccionó en redes sociales con una estrategia de cambio de imagen institucional.

La Mactumactzá se encuentra nuevamente en el centro de la polémica tras la reapertura del debate sobre los abusos cometidos en su interior durante los procesos de novatada.

El caso cobró fuerza a raíz del testimonio público de José Núñez Díaz y cuatro padres de familia más, cuyos hijos son de reciente ingreso.

Núñez Díaz destapó que al menos 15 jóvenes sufrieron graves vejaciones durante tres días consecutivos a manos del comité estudiantil, bajo la fachada de un “curso de inducción” programado del 20 de julio al 4 de agosto.

De acuerdo con las denuncias, los aspirantes fueron sometidos a jornadas extensas bajo el sol sin acceso regular a agua, obligados a competir por raciones mínimas de líquido y confinados en aulas bajo temperaturas sofocantes.

La violencia física y psicológica culminó cuando la hija de Núñez Díaz colapsó físicamente. Tras el desmayo, alumnos de grados superiores la abandonaron en el Parque Central de Tuxtla Gutiérrez sin notificar a sus familiares.

Posterior a su localización e internamiento médico durante dos días, se confirmó además que a los jóvenes se les habían confiscado los teléfonos celulares para mantenerlos incomunicados.

Ante la gravedad de los hechos, la postura de la Escuela Normal Rural Mactumactzá en sus canales oficiales ha sido calificar los señalamientos como “ataques” en contra de la institución.

A la par, la cuenta de Facebook del plantel comenzó una evidente reestructuración de contenidos, difundiendo publicaciones que destacan actividades culturales, artísticas y de trabajo de campo para mostrar una supuesta formación integral.

Esta reacción ha generado opiniones divididas en el entorno digital. Si bien existen sectores que defienden a la escuela, diversos usuarios y ciudadanos han calificado estas publicaciones como un intento de “lavado de imagen” que evade responder con claridad sobre los señalamientos de violencia.

Entre las críticas, algunos ciudadanos exigen el cierre definitivo de la normal por considerar que promueve conductas delictivas, mientras que otros señalan que la institución perdió el rumbo, argumentando que ninguna vocación docente justifica tratos crueles ni la vinculación del normalismo con actos vandálicos.

El propio Núñez Díaz reconoció que en el pasado respaldó las movilizaciones de Mactumactzá creyendo que se trataba de una lucha por mejoras educativas.

Sin embargo, tras la agresión sufrida por su hija, concluyó que la institución se encuentra actualmente controlada por intereses ajenos a la formación académica.

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