Enrique Buenrostro/ Diario de Chiapas
La base trabajadora sindicalizada acusó a Carlos Alberto Domínguez Maldonado, encargado de la Subdelegación Médica del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) en Chiapas, y a su suplente Miguel Ángel Vázquez Castañeda, de tener al Instituto en los estándares más bajos de atención al derechohabiente, así como de realizar actos de corrupción, debido a que hoy en día no se tienen medicamentos, equipamiento y personal humano en los centros de trabajo.
Los sindicalizados acusan al subdelegado médico de estar acabando con los pocos derechos e incumpliendo las demandas de insumos, personal y equipamiento de cada centro de trabajo.
Acusan que se han hecho de amigos exclusivos, que han colocado en la Clínica de Medicina Familiar de Tuxtla, “que trabajan, pero tomándose fotos”.
Un ejemplo claro de ello es que en Tapachula y San Cristóbal colocaron a Sergio Gutiérrez y Eleud Suárez, dos personajes a quienes califican como déspotas, sin experiencia y, además, con denuncias de acoso sexual a jovencitas del Servicio Social.
Acusan que tienen como incondicional al administrador, con quien se apoyan para que el ISSSTE realice la asignación directa de contrataciones a proveedores que son amigos del doctor Domínguez, como lo es el caso de hemodiálisis con la empresa Centro Chiapaneco del Riñón, a quien hasta el semestre pasado tenía en la nómina al responsable médico y encargado de hacer los tratos con los funcionarios de las dependencias: el doctor Armando Aguilar.
En tanto, en la Cuarta Transformación se continúa a la espera del cambio de funcionarios que sirvan a la ciudadanía, no que se sirvan de las “bondades” de las instituciones que fueron creadas para atender al pueblo.










