Marco Alvarado/ Diario de Chiapas
El tono grisáceo del cielo tuxtleco es resultado de un fenómeno atmosférico conocido como calima, y se debe a la presencia de partículas muy pequeñas de polvo y cenizas que, en este caso, se han producido por incendios.
“No es bruma, porque la bruma resulta de frentes fríos; la calima es una mezcla de humo y polvo que generamos a través de los vehículos y de los incendios”, explicó en una entrevista el secretario de Protección Civil Municipal, Eder Mancilla.
Aunque este domingo se atendieron cinco incendios en los alrededores de la ciudad, la quema de pastizales generó esta acumulación de partículas, informó.
Sobre este hecho, pidió a la población que evite la quema de basura o de lotes baldíos como método de limpieza, ya que sólo contribuyen a agravar este problema.
“Necesitamos que nos apoyen en este sentido, evitar quemas, porque luego estos incendios se prolongan y se expanden a otros sitios con vegetación”.
Además precisó que estas partículas sí pueden tener efectos en la salud humana, especialmente en personas con enfermedades respiratorias agravadas, por lo que se recomienda limitar las actividades físicas extenuantes.
Sobre este fenómeno, la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que las partículas pueden incluso atravesar con facilidad los tejidos, viajar en el torrente sanguíneo y alojarse en los alvéolos pulmonares.
Investigaciones en grandes ciudades del mundo han vinculado esta contaminación por combustión, quemas y actividades industriales, con afecciones cardiovasculares, cerebrales, incluso diabetes e hipertensión.
Una evaluación de la OMS determinó que la contaminación del aire por partículas PM 2.5, situación que ha ocurrido anteriormente en la capital de Chiapas, es carcinógena para el ser humano y está estrechamente relacionada con la incidencia al cáncer de pulmón. También se le relaciona con el cáncer de vías urinarias y vejiga.
Las PM2,5 son partículas 100 veces más delgadas que un cabello humano, y están asociadas a la exacerbación de enfermedades de tipo respiratorio, tales como la bronquitis, y más recientemente también se han analizado y demostrado sus efectos sobre dolencias de tipo cardiovascular.
Además estas partículas de menor tamaño están compuestas por elementos que son más tóxicos, como metales pesados y compuestos orgánicos, por ello es que la evidencia científica señala que estas partículas tienen efectos más severos sobre la salud que las más grandes.
De acuerdo con las autoridades de Protección Civil Municipal, de los cinco incendios registrados en los alrededores de la capital chiapaneca, este lunes sólo permanecía activo uno en Plan de Ayala.










