Salario

Armando Daniel Cabrera Meneses 

¡Crédito aprobado! 

Que satisfacción. 

Levanta la mirada  

Y anda.

Por hoy 

Vive un día

 Debe dos. 

Una talla menos

No es pobreza

Es falta de agua. 

Te quiero

Pero no me alcanzas. 

Por eso sólo te deseo 

Con bolsillos rotos. 

Y si algún día te tengo 

Ya para que. 

Gastados pies 

Desgastados ojos 

Desperdiciado en territorio de latidos.

Estoy lleno

De tanto smog. 

Tengo deseos

De caer en un como diabético

Al por mayor

Que de vivir. 

No aspiro a una jubilación

Con descuentos de adulto. 

Quiero vivir

Aunque me cueste la vida

 Quiero vivir.

Aunque me cueste la vida

Voy a vivir a crédito.

 El buró.

Armando Daniel Cabrera Meneses. 

Si gusta

Puede venir más tarde. 

Hoy 

No vino el licenciado

 ¿Gusta esperarlo? 

Aquí 

No es.

Mire en este pasillo 

Derecho, después 

una vuelta, llega y dobla. 

Dobla y sigue 

Sigue y llega. 

No le puedo recibir

Su documentación.

Copias acá enfrente 

Pasando la calle.

Mañana no laboramos 

Es puente.

El lunes si laboramos 

Pero estamos desayunando. 

Atendemos hasta las nueve 

Ahorita son las ocho cincuenta. 

Si gusta tome una ficha 

Y espere su turno. 

Antes el partido 

Daba. 

Ahora  

No más roba.

Ya cerramos

Venga después.

Después  

Será algún día. 

Algún día Será 

después. 

Sin Dios y sin diablo

El primer rayo de luz

Trae suspiros. 

Mañana 

Lo mismo. 

En nuestra muerte

Nada habrá cambiado.

Burocracia de la existencia,

Levantarse, lavarse la cara,

Restregarse los ojos

Y volverlo a intentar. 

Entre el cielo y la tierra

Sólo hombres. 

Aire que entra

Pero ya no sale. 

Rutina existencial 

Para mantener las apariencias.

El hombre,

No sabe andar sólo. 

Dios,  

No debe quedarse sólo.

 Y el diablo 

No puede andar sin nosotros. 

Cuando el hambre 

Es más fuerte que cualquier discurso 

¿Qué nos queda?

 Sí este era nuestro sueño

Mejor no despertar. 

Mientras tanto  

En el campo santo 

Todos los sueños se juntan.

Andar sin Dios y sin diablo

Es andar sin esperanzas y sin miedo 

Es aceptar el riesgo de vivir.

Al demonio con nuestros miedos 

Y a Dios nuestras certezas.

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