La salud mental en los jóvenes, prioridad

  • La ansiedad, la depresión y otros trastornos emocionales muestran un crecimiento constante, especialmente entre adolescentes

Cinthia Ruiz / Diario de Chiapas

La salud mental se ha convertido en una de las problemáticas más visibles y al mismo tiempo menos atendidas en la actualidad. La ansiedad, la depresión y otros trastornos emocionales muestran un crecimiento constante, especialmente entre adolescentes y jóvenes, un fenómeno que también comienza a reflejarse en Chiapas desde consultorios psicológicos y espacios terapéuticos.

De acuerdo con datos publicados por la revista The Lancet, alrededor de mil 200 millones de personas viven con algún trastorno mental en el mundo, cifra que representa cerca del 14 por ciento de la población global. El informe advierte que los adolescentes de entre 15 y 19 años y las mujeres son los sectores más afectados, principalmente por cuadros relacionados con ansiedad y depresión.

Especialistas atribuyen este incremento no sólo a una mayor detección de los padecimientos, sino también a factores sociales que se han intensificado durante los últimos años, como la pobreza, la incertidumbre económica, la violencia, los conflictos familiares, los desastres naturales y las secuelas emocionales que dejó la pandemia.

En Chiapas, el psicoterapeuta sistémico Alberto David Moreno señaló que durante los últimos años ha observado un incremento importante de jóvenes que llegan a terapia con problemas emocionales a edades cada vez más tempranas.

Explicó que actualmente existe mayor apertura para hablar sobre salud mental en comparación con décadas anteriores; sin embargo, reconoció que el crecimiento de casos se ha vuelto más evidente entre adolescentes que enfrentan ansiedad, episodios depresivos, problemas de autoestima y dificultades para relacionarse socialmente.

Otro de los factores que especialistas comienzan a observar es el impacto del entorno digital en las nuevas generaciones. La exposición constante a redes sociales, la presión por encajar socialmente y el consumo excesivo de contenido han comenzado a modificar la manera en que muchos jóvenes perciben su vida cotidiana, su cuerpo y sus relaciones personales.

A esto se suma el desgaste emocional que dejó el aislamiento durante la pandemia, etapa que transformó hábitos sociales, educativos y familiares, especialmente entre menores de edad.

Aunque en la actualidad existen más campañas de prevención y mayor visibilidad sobre la importancia de acudir a terapia, especialistas consideran que todavía persisten barreras importantes, principalmente en estados como Chiapas, donde muchas personas aún no tienen acceso cercano a servicios psicológicos o psiquiátricos.

La salud mental, advierten expertos, ya no puede verse únicamente como un problema individual, sino como una situación social que impacta directamente en el desarrollo educativo, familiar y laboral de miles de personas, especialmente entre las nuevas generaciones.

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