Hoy, aquellas herramientas de comunicación, yacen en las calles, obsoletas
Rafael Lechuga / Diario de Chiapas
Corría el año de 1947 cuando Teléfonos de México iniciaba una nueva era en el país. La tecnología y las telecomunicaciones se encontraban al borde de una transformación, y aunque los métodos de comunicación evolucionaban, llegó un momento crucial en el que la conexión desde cualquier parte de la ciudad se hizo posible.
En Tapachula, las calles comenzaron a llenarse de casetas telefónicas. La mayoría de los habitantes recurría a los teléfonos públicos para comunicarse a larga distancia, un servicio esencial en aquellos tiempos.
Los teléfonos de moneda se convirtieron en una forma práctica y accesible de hablar con seres queridos; más tarde, las tarjetas prepagadas tomaron su lugar, permitiendo mantener saldo para las llamadas. También hubo un tiempo en que las llamadas a números con LADA 800 eran gratuitas, facilitando aún más la comunicación.
Pero el tiempo no se detiene. Hoy, aquellas casetas que en su momento representaron el principal medio de comunicación de los tapachultecos, y que fueron testigos de tantas historias, están obsoletas.
Aunque la empresa líder en telecomunicaciones sigue operando, las casetas públicas quedaron en el olvido. El avance tecnológico y la falta de uso por quienes un día vieron en ellas la ilusión de conectar con sus seres queridos, las han convertido en un vestigio del pasado.










