“Esperamos que cada uno como hablante de lenguas indígenas tomemos la concientización al respecto para poder fortalecer las lenguas que nos heredaron nuestros antepasados”.
Francisco Mendoza / Diario de Chiapas
Hace poco más de ocho años, el entonces rector de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach), Roberto Domínguez, hablaba sobre el rescate de una lengua en el estado.
El Chiapa, era hasta ese momento una lengua casi extinta ya que solo había una persona de edad avanzada que conocía este idioma; los intentos por conservarla fueron en vano y esta lengua al final se perdió, solo quedando algunos registros.
Hoy día, la situación pasa por algo similar, el Mam, una de las lenguas que más se usaban en el Soconusco, está a punto de perderse; la variante Mam de Chiapas solo cuenta actualmente con menos de una docena de hablantes.
Celso Muñoz, hablante de la lengua Zoque del Instituto Chiapaneco de Educación para Jóvenes y Adultos (Icheja), dijo que esta situación es preocupante ya que son pocos los que mantienen viva esta lengua.
“Ya hay dos que ya no aparecen, el Mam ya quedan unos ocho a diez hablantes y luego los Lacandones que viene ya desapareciendo, entonces, sino conservamos nuestras lenguas hablando o escribiendo, se va a perder”.
El Lacandón es una lengua que viene en declive desde hace un par de lustros atrás; hoy día poco más de cien personas lo hablan, pero de seguir con esta situación, esta lengua también tiende a desaparecer.
Ramón Vázquez Cruz, hablante de la lengua Tojolabal del Instituto Chiapaneco de Educación para Jóvenes y Adultos (Icheja), comentó que es responsabilidad de quienes manejan estas lenguas el mantenerlas enseñándolas a futuras generaciones.
“Esperamos que cada uno como hablante de lenguas indígenas tomemos la concientización al respecto para poder fortalecer las lenguas que nos heredaron nuestros antepasados”.










