Manejo de agroquímicos aumenta riesgo de cáncer infantil

Marco Alvarado / Diario de Chiapas

En las comunidades con mayor índice de marginación, la combinación de una constante exposición a pesticidas y la desnutrición crónica, podrían ser la causa de un aumento en los casos de cáncer infantil que, en la mayoría de los casos, son atendidos cuando ya es muy difícil de combatir.

De acuerdo con Roberto González, responsable del programa estatal de Cáncer Infantil de la Secretaría de Salud del estado, las estadísticas muestran una tendencia mucho más elevada en los municipios más vulnerables, donde los menores padecen las consecuencias de un diagnóstico tardío y un acceso deficiente a los tratamientos.

Uno de los factores de riesgo mejor identificados es el contacto directo con la actividad agrícola tradicional. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) mantiene un consenso global que vincula directamente el uso de pesticidas y fertilizantes con el desarrollo de diversos tipos de cáncer.

En los campos chiapanecos, este riesgo se multiplica debido a que las familias completas suelen participar en las labores de cultivo, fumigando o fertilizando sin el equipo de protección necesario. A esto se suma que la falta de recursos e información lleva a los habitantes a reutilizar los contenedores vacíos de sustancias químicas para almacenar o transportar agua de consumo humano, elevando al máximo la dosis de toxicidad a la que se exponen.

Como lo dio a conocer el responsable del programa estatal de Cáncer Infantil, la leucemia lidera el registro con un abrumador 80 por ciento de los casos detectados, seguida de los tumores cerebrales y las afecciones en el sistema linfático que completan la lista de mayor gravedad.

El Hospital de Especialidades Pediátricas, ubicado en Tuxtla Gutiérrez, cuenta con la tecnología e infraestructura necesarias para atender estos casos. Sin embargo, es el único hospital de tercer nivel en toda la entidad que ofrece un servicio de oncología pediátrica integral.

Para las familias de comunidades rurales, el traslado implica gastos insostenibles y horas de viaje. Esta fragmentación en el acceso a la salud provoca que los padres busquen atención médica especializada cuando el cáncer ya se encuentra en etapas muy avanzadas, reduciendo drásticamente las posibilidades de supervivencia de los pacientes.

Otro factor asociado, identificado por la Secretaría de Salud, tiene raíces más profundas. En las zonas de alto rezago social, los pacientes pediátricos viven con desnutrición crónica y un consumo creciente de alimentos ultraprocesados de baja calidad.

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