Jeny Pascacio / Diario de Chiapas
Más de 660 mil menores en Chiapas no están afiliados, adscritos o con derecho a recibir servicios de salud en el Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), las instituciones públicas de seguridad social en México o los servicios privados de salud.
De acuerdo con el estudio La infancia cuenta en Chiapas 2021, de la red por los derechos de la infancia en México (Redim), la cifra representa el 31.6 por ciento de los más de 2 millones de niñas, niños y adolescentes que integran la población de Chiapas.
A pesar de que al acceso a los servicios de salud es un elemento primordial del nivel de vida menores de edad que permite contar con las bases necesarias para un adecuado desarrollo físico y mental.
Para Redim, el limitado acceso a la salud de manera oportuna y efectiva vulnera la estabilidad de las familias, pues el costo de la atención de una enfermedad, accidente o malestar puede repercutir negativamente en el ingreso.
En el caso de población cuyos ingresos son limitados, inclusive, puede ocasionar que los malestares no sean atendidos a tiempo y en momentos de pandemia por el COVID-19, la situación se agrava.
La carencia por el acceso a estos servicios se presenta en 4 de cada 10 niñas, niños y adolescentes; mientras a nivel municipal, en Suchiate, Tuxtla Gutiérrez, San Cristóbal de las Casas y Tapachula, cerca de la mitad de las personas menores de 18 años tienen carencia en el acceso a los servicios de salud.
La Libertad es el municipio donde se presenta la situación más preocupante: 7 de cada 10 no cuentan con este derecho.
De acuerdo a la documentación de la organización Melel Xojobal AC, con sede en San Cristóbal de Las Casas, la tasa de mortalidad infantil es de 19.4% por desnutrición: las enfermedades diarréicas o infecciones respiratorias representan la más alta del país con 13.1%.










