Ainer González / Diario de Chiapas
En Chiapas, la vida familiar está cambiando, y junto con ella, la forma en que se conciben las mascotas. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), de 1 millón 382 mil 749 hogares que existen en el estado, hay por lo menos 872 mil 534 animales de compañía.
No obstante, y en total, las mascotas dentro de los hogares chiapanecos suman 2 millones 175 mil 702. De ellas, 1 millón 435 mil 027 son perros y 451 mil 857 son gatos.
“Ha sido parte fundamental de la familia, cuando llegamos del trabajo, el estrés de afuera, nos reciben muy feliz moviendo la colita, alza mucho los ánimos”, relató Sara Morales, propietaria de un perro, al describir el vínculo emocional que generan estos animales.
El fenómeno responde, según especialistas como Juan Carlos Velasco Romo, educador canino y titular de Chuchos Inn, se debe a una transformación social. La necesidad de afecto en una sociedad cada vez más individualizada, junto con la disminución del tamaño de los núcleos familiares, ha impulsado que más personas decidan integrar mascotas en su vida cotidiana.
“Estamos teniendo más familias jóvenes que están diciendo no tener más hijos y que están metiendo a perros, gatos y otras especies como parte de sus familias”, explicó.
Velasco Romo añadió que este momento debe servir para replantear la forma en que se conciben los derechos de los animales: “Ya que están entrando a un modelo familiar tan cercano, los dotemos de todos los derechos que implican. Que dejen de ser artículos”.
No obstante, la otra cara de esta realidad es preocupante. Aunque no existen cifras oficiales sobre el número de animales en situación de calle en todo el estado, se estima que tan solo en Tuxtla Gutiérrez viven más de 120 mil perros sin dueño.
“En colonias que son las más alejadas de la periferia, donde hemos tenido más reportes en Real del Bosque, y del lado norte Las Granjas, colonias más arriba, colonias donde hay más incidencia”, señaló José María González Portillo, titular de la Dirección de Protección Contra Riesgos Sanitarios de la capital chiapaneca.
Ante este panorama, la adopción surge como una de las alternativas más efectivas para reducir el problema y, al mismo tiempo, brindar un hogar a quienes más lo necesitan.










