Menores perspectivas laborales

Marco Alvarado/ Diario de Chiapas

Chiapas se posiciona entre las entidades con las perspectivas laborales y los niveles de competitividad más bajos del país, de acuerdo con el reciente análisis del Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco) a través de su centro de investigación en política pública. 

El estudio evalúa el desempeño nacional a partir de 53 variables agrupadas en seis subíndices que miden rubros como economía, infraestructura, mercado laboral, sociedad, medio ambiente, derecho y gestión gubernamental.

En el índice general de competitividad, el estado se ubica en el nivel medio-bajo, superando únicamente a Oaxaca y Guerrero, que ocupan los últimos puestos del ranking nacional, comparado con los datos de 2025.

Al desglosar los resultados por sectores, Chiapas obtuvo las calificaciones más bajas del país en materia de infraestructura y en el subíndice de sociedad y medio ambiente durante este 2026. 

Asimismo, en el rubro de innovación y economía, la entidad reporta un crecimiento nulo en comparación con el ejercicio anterior, una tendencia que comparte con Guerrero.

Esta parálisis económica repercute directamente en el ingreso per cápita y en la complejidad económica de los sectores de innovación, donde el estado registra una calificación de cero. 

En conectividad, la entidad ocupa el último lugar nacional en infraestructura de telefonía móvil, aunque muestra ligeras mejoras en el acceso a internet.

En cuanto al mercado laboral, Chiapas se sitúa en el penúltimo sitio de la lista, marcado por una brecha salarial persistente. 

Mientras que Baja California Sur encabeza el indicador con un ingreso promedio de 16 mil 472 pesos mensuales para trabajadores de tiempo completo, en territorio chiapaneco la remuneración no supera los siete mil 535 pesos al mes.

Las disparidades también se reflejan en el capital humano y la escolaridad. 

En la Ciudad de México, el 47.1 por ciento de la población de 25 años o más cuenta con educación superior terminada, en contraste con el 18.8 por ciento registrado en Chiapas. 

En tanto, la escolaridad promedio en la capital del país alcanza los 12.3 años, frente a los 7.9 años observados en la entidad, cifras que inciden en el incremento de personas con ingresos por debajo de la línea de bienestar.

A pesar de los rezagos estructurales, el informe destaca avances positivos en indicadores sanitarios específicos, como la atención a la morbilidad por enfermedades respiratorias. 

Sin embargo, el desempeño institucional continúa bajo en áreas críticas como la disponibilidad de camas de hospital, la cobertura educativa, el acceso a servicios de salud y la esperanza de vida, la cual se sitúa en 73 años en Chiapas, dos años por debajo del promedio 

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