Jeny Pascacio / Diario de Chiapas
El Colectivo de Observación y Monitoreo del Sureste Mexicano exigió al Estado alto inmediato a la violencia por parte de las fuerzas de seguridad contra las personas migrantes que ante la falta de respuesta por parte de las autoridades se organizaron en caravana para salir de Chiapas.
En el contexto de la visita del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, el sábado 28 de agosto aproximadamente mil personas, entre ellas hombres, mujeres, familias, niñas, niños y adolescentes y mujeres embarazadas, principalmente provenientes de Haití, también de Venezuela, Centroamérica, y Guinea Ecuatorial, partieron de Tapachula para “buscar condiciones de vida dignas para su estancia, fuera de Chiapas”.
A las 16:00 horas a la altura de Chamulapa, municipio de Huehuetán, en la carretera Huixtla-Tapachula, los observadores notaron el despliegue de fuerzas de seguridad, integrado por volantas y autobuses del INM, patrullas de la Guardia Nacional y camionetas del Ejército.
Las fuerzas de seguridad formaron equipos antimotines para cerrar el paso y encapsular a la caravana, comenzando a detener a las personas haciendo uso excesivo e ilegítimo de la fuerza.
“Las personas fueron dispersadas, corrieron internándose en los montes o a través del río; otras siguieron avanzando sobre la carretera. Durante varias horas, bajo la lluvia y empezando la noche, el operativo continuó agrediendo y deteniendo a los integrantes de la caravana”.
El Colectivo documentó a personas con lesiones y heridas derivadas de las agresiones de los uniformados; y la atención médica fue escasa y tardía. También se documentaron situaciones de separación familiar y de una menor no localizada mismas que se hicieron del conocimiento de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, Grupo Beta y la Fiscalía.
Asimismo, en redes sociales circulan imágenes de agentes del INM golpeando a patadas a un hombre sostenido por dos sujetos con uniformes también del INM.
Los extranjeros fueron subidos a 50 vehículos entre volantas y autobuses del INM, camiones y camionetas de la GN y del Ejército; no sin antes ser agredidas, sometidas, golpeadas con escudos y toletes.
Las ONG’s identificaron portación de armas largas por parte de elementos del Ejército, elementos del INM vestidos de civil incitando a la agresión, así como otros agentes de seguridad sin identificar, vestidos civil y portando armas de fuego.
La fuerte presencia de las fuerzas de seguridad continúa en todo el tramo carretero con operativos de detención, sin información concreta sobre el destino al que están llevando a las personas detenidas. Ante ello, los defensores de los DDHH exigen al Estado mexicano respeto a los derechos humanos, acuerdos internacionales, a la propia Ley de Migración y al interés superior de la niñez.
Durante la semana pasada, las personas migrantes protestaron en el Parque Central, las oficinas de registro de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar), las oficinas de regularización migratoria del Instituto Nacional de Migración (INM), por la violación de todos sus derechos. Tampoco hubo respuesta ni del INM ni Comar.
“Estamos buscando una forma para poder salir de Chiapas porque en Chiapas no hay forma de vivir porque la gente te está tratando como animales, se está violando tu derecho. Entonces si somos refugiados estamos luchando para que podamos salir y buscando una forma de vivir para que podamos comer”, dijeron los haitianos y recordaron que las autoridades mexicanas están deportan a personas que tienen documentos para estar en México de manera regular “es racismo, es discriminación”.
Mientras para Acnur, lo que ocurre en Chiapas “muestra la urgencia de aplicar alternativas migratorias coordinadas por autoridades competentes”.










