A. Marroquín/ Diario de Chiapas
Por más dinámicas e interactivas que puedan resultar para las y los alumnos, la plataforma “Aprende en Casa II” implementado para el nivel básico, no está dando resultados —tangibles— en Chiapas.
Unos por no contar con un aparato televisivo e inclusive energía eléctrica, y otros por mera resistencia al modelo TV, consideran que la plataforma no ha sido una herramienta que incentive al aprendizaje de niños, niñas y adolescentes en el estado Chiapas; situación contraria con la aplicación de mensajería como “Whatsapp”, que ha servido de enlace permanente para que estudiantes de preescolar, primaria y secundaria puedan sobrellevar sus estudios durante la contingencia sanitaria.
Luci Gutiérrez, madre de dos estudiantes de primaria en Chiapas, señaló que el programa Aprende en Casa II se promocionó y prometió como un modelo eficaz para la educación de niños y niñas; sin embargo, inconsistencias en la barra programática y falta de seriedad en sus contenidos hizo que cambiaran de estrategias pedagógicas.
“Estábamos con la ilusión de que la televisión podría ayudar en la educación… no había resultados a un mes de iniciar el ciclo, los niños sólo miraban lo mismo, no había avance, retroalimentación, aprendizaje, en sí no resultó idóneo para ellos y para muchos más que van en la misma escuela”, comentó.
A semanas de concluir el ciclo escolar, Alberto Pérez, padre de familia de una estudiante de secundaria, consideró que el plan de la SEP no fue el ideal para la educación en Chiapas, “desde que inició el año pasado, a mi hija que cursa el segundo año de secundaria nunca le interesó, a pesar de la insistencia de la familia de que viera los programas, yo los miraba y se me hacían interesantes pero muy repetitivos, nunca se avanzaba, no había una secuencia, nada como un maestro que esté acompañado”.
CLASE POR TV: UN LUJO
En el marco del Día del Maestro, Pedro Gómez Bámaca, secretario general de la Sección 7 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en Chiapas, planteó que debido a que el 80 por ciento de las y los chiapanecos vive en pobreza y sin oportunidad de contar con un televisor, una computadora, internet o algunos sin energía eléctrica en sus hogares, las clases a distancia se vuelven un lujo al que una minoría solamente tiene acceso.
Como educadores, consideró que el modelo de TV nunca fue el óptimo para la educación de los niños, niñas y adolescentes, por lo que como agrupación tomaron la decisión de implementar un modelo propio, que consiste en dar clases en línea a estudiantes que cuenten con las herramientas necesarias para conectarse, pero también a quienes no cuentan con las mismas condiciones, con la implementación de cuadernillos con acompañamiento docente vía mensajería instantánea.
Además, reconoció que de los más de 60 mil docentes que integran el nivel básico público, una gran parte ha tenido complicaciones para dar clases en línea por factores de conectividad.
En torno al regreso a clases presenciales, comentó que los centros educativos no se encuentran en óptimas condiciones para un retorno seguro, al no existir aulas con espacios para guardar la sana distancia, como escasez de agua y jabón para que las y los estudiantes puedan lavarse frecuentemente las manos como lo indican las autoridades de salud.










