Marco Alvarado/Diario de Chiapas

Artefactos de lítica pulida y tallada y huesos de animales, evidencian que, tras el colapso de gran parte de la antigua civilización maya, hacia el año 800 d.C., los grupos sociales emigraron de Palenque, Bonampak y Yaxchilán buscando recursos como el agua, llegando a la Selva Lacandona, donde se ubica la Laguna Mensabak.

Estas regiones de lo que hoy es Chiapas fueron abandonadas repentinamente, y sus poblaciones tuvieron ocupaciones de esta laguna hacia 200 a.C., seguido de un abandono entre 300 d.C. y 1200 d.C., hasta su reocupación en el periodo Posclásico Tardío, entre el 1250 y 1550 d.C.

Hallazgos que se presentan en la exposición Arqueología en las casas de los dioses, hasta el 25 de febrero de 2022, en el Museo de Sitio de la Zona Arqueológica de Cuicuilco, informó el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Los investigadores del sitio explican que buscar este cuerpo de agua, ubicado cerca de Ocosingo, fue importante para los mayas debido a que les proveyó del vital líquido y de recursos alimenticios, además de contar con espacios simbólicos donde realizaban rituales.

Esta laguna, cuyo nombre Mensabak, significa en maya lacandón “Señor que hace la lluvia”, y es relacionado con Tláloc, está dominada por un cerro que emerge del agua, donde sus habitantes elaboraron pinturas rupestres y petrograbados que dan cuenta de un fuerte culto a este recurso hídrico.

La exposición está integrada por 18 artefactos líticos, 20 huesos de animales y 16 fotografías antiguas sobre las exploraciones en la laguna, muestra la riqueza arqueológica e importancia del lugar.

De los hallazgos se exponen piezas de lítica pulida del Posclásico Tardío, como metates y manos de metates, localizados al pie del peñasco Mensabak; de piedra tallada, como artefactos de obsidiana y un hacha de piedra verde del Preclásico Tardío.

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