Edén Gómez Bernal / Diario de Chiapas
En Tuxtla Gutiérrez, la movilidad cotidiana depende abrumadoramente del transporte colectivo, toda vez que al menos el 80 por ciento de sus habitantes utiliza este medio para trasladarse.
Sin embargo, la infraestructura de información que sostiene este sistema enfrenta un serio rezago, ante este panorama, Amalia Parra, directora de Movilidad de la Secretaría de Movilidad y Transporte, subrayó la necesidad apremiante de modernizar el registro de rutas en la zona metropolitana para responder al crecimiento urbano.
La funcionaria explicó que, si bien la entidad cuenta con un inventario básico sobre las rutas que operan en los centros urbanos más importantes de Chiapas, los registros actuales han quedado obsoletos.
Por ello, consideró fundamental evolucionar hacia esquemas técnicos más profesionales y formatos digitales modernos que reflejen la realidad operativa del servicio, superando las limitaciones de los archivos disponibles en la actualidad.
Aunque en años recientes se implementaron iniciativas de mapeo colaborativo como el “Mapatón Tuxtla”, las cuales aportaron insumos valiosos para ubicar geográficamente los recorridos, la Directora de Movilidad reconoció que estas herramientas resultan insuficientes frente a las exigencias actuales.
La meta inmediata es estructurar una plataforma integral que condense no solo el trazado de las vialidades, sino también indicadores clave como frecuencias de paso, horarios de servicio, tarifas vigentes y tiempos estimados de trayecto.
Disponer de esta información unificada en un portal accesible permitirá a la ciudadanía planificar sus viajes con mayor certeza y eficiencia, asimismo, la funcionaria destacó que Chiapas destaca entre las pocas entidades del país que comparten datos técnicos con dependencias federales, un esfuerzo coordinado con los concesionarios que busca consolidar un sistema integrado de transporte, alineado con las normativas nacionales.
Más allá de la logística, se enfatizó que el transporte público constituye un pilar de identidad urbana y un garante imprescindible para el ejercicio de derechos fundamentales como la salud, la educación, el empleo y el esparcimiento.
Finalmente, se sostuvo que esta reestructuración exige una inversión significativa de tiempo y recursos para dignificar el servicio, abordando una deuda histórica con la capital chiapaneca que no se había atendido










