Cinthia Ruiz / Diario de Chiapas

El precio de la tortilla en Chiapas se mantendrá sin un aumento inmediato, mientras no se registren nuevos incrementos en los insumos, aseguró Eliakim Velasco Anzueto, presidente de los Industriales de la Masa y la Tortilla en el estado, quien advirtió que el encarecimiento del gas, la harina, las refacciones y el papel grado alimenticio presiona los gastos de los establecimientos.

El representante del sector explicó que el precio de este alimento está liberado desde 1999 y se determina mediante la oferta y la demanda, por lo que cada negocio debe ajustar sus costos de acuerdo con las condiciones del mercado.

Entre los aumentos que enfrenta la industria, mencionó que el gas pasó de nueve a 11 pesos, mientras que la tonelada de harina registró un incremento de 500 pesos a principios de este año. También señaló que las refacciones se encarecieron 15 por ciento y que el papel grado alimenticio, utilizado para cumplir con las normas sanitarias, pasó de costar entre 300 y 600 pesos.

Velasco Anzueto sostuvo que, pese a estas alzas, los industriales han buscado absorber parte de los costos para evitar que el impacto recaiga directamente en los consumidores. Añadió que el sector no recibe subsidios gubernamentales para compensar los incrementos en sus gastos de operación.

Sobre el precio del maíz, señaló que la sequía registrada en el sureste del país genera preocupación por una posible reducción de la oferta y un encarecimiento de la materia prima. Sin embargo, aclaró que alrededor de 99.9 por ciento de los establecimientos representados por su organización trabaja con harina de maíz, por lo que el efecto en el precio final también depende de los costos de este insumo y de otros gastos de producción.

El dirigente comparó la situación con la de entidades del norte del país, donde, según indicó, el kilogramo de tortilla alcanza precios de entre 35 y 40 pesos. Afirmó que en Chiapas los industriales han procurado mantener precios competitivos y realizar ajustes conforme a la inflación, sin trasladar de inmediato todos los incrementos al consumidor.

Respecto a un posible aumento, explicó que no existe una cifra definida ni una decisión inmediata. Aunque reconoció que los ajustes históricamente pueden ubicarse entre uno y dos pesos, insistió en que cualquier modificación dependerá de que se encarezcan nuevamente los insumos.

Por ahora, el sector no plantea un incremento inmediato; sin embargo, el comportamiento de los costos de producción será determinante para definir si los establecimientos necesitan modificar sus precios en los próximos meses.

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