Marco Antonio Sarmiento Tovilla desde la Subsecretaría de Servicios, convirtió las oficinas públicas en talleres de falsificación legal
M de R / Diario de Chiapas
El gobierno de Eduardo Ramírez Aguilar ha sido enfático en no tolerar más la corrupción, ni todo lo que lo promovía en Chiapas, por lo que se han dado a la tarea de actuar ante situaciones perjudiciales a un gran número de chiapanecos, como el denominado Cartel Inmobiliario.
En este sentido, durante la administración de Rutilio Escandón Cadenas, fue factor para que dicho Cartel, tuviera acciones contundentes en perjuicio de quienes buscaban obtener una vivienda o un terreno, generando así afectaciones millonarias en Chiapas.
Lamentablemente, esto no solo se permitía, también se promovía con un enlace de corrupción que se mantenían durante la administración pasada, tanto de líderes políticos, funcionarios y demás.
Uno de los más visibles es Marco Antonio Sarmiento Tovilla, quien, desde la subsecretaría de Servicios y Gobernanza Política, y con la ayuda de notarios serviles, convirtió las oficinas públicas en talleres de falsificación legal. Se emitieron regularizaciones sin base jurídica, se “revivió” a muertos para justificar escrituras y se extendieron documentos apócrifos, como si fueran volantes. Un escándalo tan burdo como impune, al menos mientras Rutilio ocupó la silla.
Esto se acabó desde la llegada del actual gobernador; también las acciones contundentes de instancias como la Fiscalía General de Chiapas, que hoy encabeza Jorge Luis Llaven Abarca, que por instrucciones del mandatario desempolvó expedientes que habían sido dejado atrás, lo cual se ve con la detención de uno de los principales operadores de dicho cartel, Eric “N”.
Con estas acciones esperan que la ley se aplique y la justicia llegue a los afectados, puesto que este tipo de acciones no se permitirán en esta administración, tras el lema “Cero Corrupción” que se mantiene por parte del gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez Aguilar.










