Tania Selvas Ruiz /Diario de Chiapas
Con el registro de que el 2023 y el 2024 han sido de los años más cálidos en México de acuerdo a los registros históricos, generando condiciones de sequía en prácticamente todo el país, el Organismo de Cuenca Frontera Sur de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) reveló que ya se encuentran preparados para afrontar la etapa más intensa del estiaje.
La prioridad, indicó el director de la Conagua en Chiapas, Felipe Irineo Pérez, es mantener los niveles óptimos en las cuatro presas hidroeléctricas de la entidad: La Angostura, Chicoasén, Malpaso y Peñitas; esto con el objetivo de garantizar la generación de energía eléctrica para el estado y otras entidades.
“Las presas que son de embalses, como La Angostura y Malpaso. La primera tiene una capacidad del 60 por ciento de embalse; Peñitas, que también almacena, está a un 50 por ciento de su capacidad. Hay suficiente capacidad para la producción de energía eléctrica”.
En este sentido, destacó que en las presas se está produciendo energía suficiente y, aun en el contexto de sequía que se viene arrastrando desde hace dos años, se está trabajando en garantizar agua suficiente para generar energía eléctrica durante los próximos dos años como un colchón de emergencia.
En el caso de los ríos, los datos no son tan alentadores debido a que en la zona Sierra se registran las mayores afectaciones por la falta de lluvias, que provocan la reducción de ríos en la zona, y que son alimentadores de las poblaciones bajas que tienen que buscar alternativas para satisfacer la necesidad. Una situación que afecta principalmente a las familias con altos índices de pobreza y marginación.
“Las poblaciones que están en la parte de la Sierra, los más marginados, es donde se refleja más la escasez de agua porque es donde el suministro de agua es a través de manantiales u ojos de agua; y qué es lo que sucede con el cambio climático, que muchos de esos manantiales en plena temporada de estiaje reducen su escurrimiento y es cuando empiezan los problemas en la zona serrana”.
Por ello, se encuentran trabajando con las comunidades para aplicar programas alternativos que permitan subsanar esta problemática de acceso al agua en la etapa más crítica del año, que comprende la construcción de tanques de almacenamiento que son resguardados y operados por las propias comunidades para que ellos aprendan a administrar el líquido de acuerdo a sus necesidades básicas.
Este programa de abasto, se planea que entre en operaciones en las próximas semanas en comunidades nuevas.

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