Edén Gómez Bernal / Diario de Chiapas
Movilizaciones y paros que se mantienen por parte de algunos sectores magisteriales han generado incertidumbre en los padres de familia, esto en perjuicio de la educación de sus hijos.
En ese sentido han referido que el que se presenten ausencias de los docentes por las diversas movilizaciones genera que los alumnos no tengan clases, y que esto pueda mermar de forma considerable en su educación, como en la educación incompleta en la que están cayendo.
Y es que alrededor de tres escuelas de Tuxtla Gutiérrez y una de Tapachula cerraron sus puertas para sumarse a las decenas de planteles educativos de la Sección 7 y 40 del magisterio, que mantienen paro indefinido desde el pasado 15 de mayo.
En entrevista, Cathy Yurikil, madre de familia de Tapachula, aseguró que las afectaciones en el aprendizaje de sus hijos son preocupantes, debido a que solo faltan dos meses para que concluya el ciclo escolar.
“Afecta demasiado porque los niños no están yendo presencialmente. Sí les dejan actividades como tal, pero no es lo mismo a que los maestros les expliquen y, pues, desgraciadamente ahorita en casa hay muchas cosas que no son positivas. A veces los niños empiezan a hacer cosas que no deberían de hacer, en vez de estarse concentrando en la educación, que es lo primordial”, expuso.
Es de mencionar que varias instancias en Tapachula y en Tuxtla Gutiérrez tenían clases, situación que fue identificada y los maestros que se mantienen en movilizaciones fueron y las han cerrado, por lo que los padres de familia han pedido la intervención de las autoridades para que se atienda el tema y esto no siga perjudicando la educación de sus hijos, considerando que están a pocas semanas de concluir el ciclo y esto podría afectarles.
Agregó que, debido a que el examen de ingreso a la secundaria está próximo, algunas madres y padres de familia optaron por inscribir a sus hijos en cursos externos y así lograr su ingreso al siguiente nivel educativo.
Finalmente, algunos padres de familia han tenido que recurrir a clases por las tardes de manera particular, ya que muchos de ellos se van a la secundaria y tienen miedo de que esto pueda perjudicarlos, teniendo afectaciones económicas como también de tiempo, ya que tienen que recurrir a este tipo de apoyos.










