Pantelhó será una elección con paridad

Marco Alvarado/ Diario de Chiapas

La próxima elección municipal en Pantelhó ha cumplido con la paridad de género, un hecho celebrado por el Instituto de Elecciones y Participación Ciudadana (IEPC). Sin embargo, bajo la superficie de este logro electoral, persiste la violencia política en razón de género, una batalla a menudo silenciada que enfrentan las mujeres indígenas en Chiapas.

Si bien el IEPC, a través de su presidenta provisional, María Magdalena Vila Domínguez, se compromete a la “protección real” de las mujeres, el camino para ellas está lleno de obstáculos. En las comunidades indígenas, la política no es sólo una contienda electoral; es un entramado complejo donde se mezclan los usos y costumbres, el machismo estructural y la marginación socioeconómica.

Estos factores se entrelazan y, en este caso, se expresan buscando anular el ejercicio de sus derechos político-electorales y su acceso a cargos de elección popular. En Chiapas, los datos son contundentes: las mujeres indígenas son más propensas a ser víctimas de esta violencia.

El sistema de usos y costumbres a menudo es manipulado para justificar prácticas discriminatorias. En la práctica, estas normas se convierten en una barrera que relega a las mujeres al ámbito doméstico, negándoles su voz y su participación en la toma de decisiones.

Un caso paradigmático fue el de Rosa Pérez Pérez , quien fue obligada a renunciar a su cargo como presidenta municipal de Chenalhó. Su historia es solo una de muchas. Las mujeres que buscan participar en política, ya sean como candidatas o simplemente ejerciendo su voto, se enfrentan a la restricción de sus derechos, a discursos que las descalifican por su género ya una propaganda que busca deshonrarlas.

Aunque Chiapas cuenta con un marco legal robusto, como la Ley de Desarrollo Constitucional para la Igualdad de Género y Acceso a una Vida Libre de Violencia para las Mujeres y el Protocolo para la Atención de Violencia Política contra las Mujeres, la aplicación de estas herramientas es un desafío.

Hay voluntad para elecciones

pacíficas: Movimiento Ciudadano

Marco Alvarado/ Diario de Chiapas

Al destacar la viabilidad del próximo proceso electoral en el municipio de Pantelhó, el partido Movimiento Ciudadano (MC) reconoció públicamente la labor del gobernador Eduardo Ramírez Aguilar para garantizar que los ciudadanos puedan elegir a sus autoridades en un ambiente de paz.

La elección, programada para el 31 de agosto, se presenta como un desafío significativo debido al historial de violencia en la región.

Manuel Sobrino Durán, coordinador operativo estatal de MC en Chiapas, expresó su confianza en que el trabajo conjunto de las mesas de reconciliación, la estrategia de seguridad y la voluntad de los partidos participantes permitirán a los habitantes de Pantelhó ejercer su derecho al voto.

“Nosotros, a diferencia de los cuatro partidos que decidieron no participar, sí estamos presentes en la boleta porque creemos que somos una alternativa para los habitantes del municipio”, afirmó Sobrino.

​En la contienda electoral, los ciudadanos de Pantelhó tendrán la opción de votar por Movimiento Ciudadano, Morena y Redes Sociales Progresistas.

El candidato de MC para la presidencia municipal es Alberto González Santiz, a quien Sobrino Durán describió como un “buen liderazgo” en la región.

​Pese a la complejidad del escenario político y social en Pantelhó, cuyas últimas elecciones han estado marcadas por conflictos violentos, Sobrino Durán resaltó el empeño del gobernador para no dejar a los habitantes sin la posibilidad de elegir a sus representantes.

Este esfuerzo, según el coordinador de MC, es un paso crucial para garantizar las condiciones de paz necesarias para un proceso democrático legítimo.

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