Parques vacíos, fallas  en el modelo urbano

Cinthia Ruiz / Diario de Chiapas

 En Tuxtla Gutiérrez, el problema de los parques vacíos va más allá del abandono físico. Para especialistas en arquitectura y urbanismo, estos espacios reflejan una deficiencia estructural en la forma en que se planea la ciudad: se construyen obras, pero no se diseñan estrategias para mantenerlas activas y funcionales para la población.

Así lo señaló Mauricio Lozada Toledo, presidente estatal de Arquitectos Revolucionarios de México A.C., quien sostuvo que muchos espacios públicos en la capital chiapaneca se convierten con el tiempo en “elefantes blancos”, lugares que lucen bien al momento de su inauguración, pero que terminan vacíos por falta de uso, mantenimiento y actividades que les den vida.

El arquitecto explicó que un parque deja de cumplir su función cuando la gente deja de apropiarse de él. La ausencia de niños, familias y deportistas es una señal de que el espacio ya no responde a las necesidades reales de la ciudad. “Un parque no se abandona cuando deja de limpiarse, sino cuando deja de usarse”, resumió.

Mauricio Lozada advirtió que, en una ciudad con temperaturas elevadas como Tuxtla Gutiérrez, el diseño debe considerar condiciones climáticas específicas. Si un parque no ofrece sombra suficiente, árboles adecuados, áreas cómodas para permanecer y mobiliario funcional, difícilmente será utilizado por la población, especialmente durante gran parte del día.

Además del diseño, señaló que los espacios públicos necesitan actividad permanente para mantenerse seguros y atractivos. Asimismo, propuso integrar cafeterías, comercio regulado, talleres culturales, actividades deportivas y recreativas que generen flujo constante de personas y, al mismo tiempo, recursos para su conservación.

Como ejemplo local, destacó el proyecto que desarrolla la Secretaría de Infraestructura del Estado de Chiapas en la colonia Xamaipak, el cual incorpora áreas recreativas, comercio formal, cultura y conexiones con otros espacios urbanos, modelo que consideró acertado para reactivar la vida comunitaria.

Señaló que en Chiapas el mantenimiento de los parques no debe recaer únicamente en el gobierno. Planteó un esquema de corresponsabilidad en el que participen autoridades, iniciativa privada y ciudadanía mediante adopción de parques, patrocinios y gestión comunitaria.

“Tuxtla no solo necesita nuevos parques, necesita que los que ya existen vuelvan a tener sentido”, afirmó.

Para el especialista, recuperar estos espacios significa fortalecer la convivencia, reducir la inseguridad y mejorar la calidad de vida urbana. En una ciudad marcada por el crecimiento acelerado, el verdadero reto no es inaugurar más obras, sino lograr que las ya construidas permanezcan vivas y útiles para la sociedad.

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