Marco Alvarado/ Diario de Chiapas
A través de un modelado para conocer el impacto del tiradero a cielo abierto que hay en el municipio de Reforma, una investigación realizada en la Unicach advierte del riesgo para la salud humana y la necesidad de regular el uso de suelo alrededor de los sitios de disposición final.
Juan Antonio Araiza Aguilar, coordinador del programa educativo de Ingeniería Ambiental, de la Unicach, fue quien elaboró, primero, un artículo académico y con base en esta información un modelado, que bien podría dar una idea del riesgo para otras poblaciones del estado.
De hecho, sobre esta situación en Reforma, donde la mancha poblacional “se comió” gran parte del vertedero, comentó que las afectaciones son cutáneas, respiratorias, infecciosas, bacterianas y, según algunas investigaciones internacionales, el contacto con los desechos podría favorecer el desarrollo de algunos tipos de cáncer.
En Chiapas la disposición final de la basura es un problema en casi todos los municipios, de hecho sólo la capital cuenta con un centro de transferencia y relleno sanitario, del que hacen uso localidades cercanas, pero el resto sigue enterrando y quemando estos desechos.
“Prácticamente en su mayoría tenemos en Chiapas tiraderos a cielo abierto, sin ningún control o vigilancia, en casi todos los municipios esto es un problema bastante fuerte por las implicaciones para la salud”, recalcó.
A partir del modelado hecho para el caso de Reforma, se puede inferir que, si alrededor de los basureros crece la mancha urbana, habrá cada vez más riesgos para la salud humana y los ecosistemas, ya que en estos lugares tampoco se controla la filtración de los lixiviados que terminan por contaminar los pozos y ríos.










