Ainer González / Diario de Chiapas
La Corte Interamericana de Derechos Humanos ordenó al Estado mexicano crear un registro nacional de feminicidios. El mandato derivó de la sentencia por el caso Campo Algodonero, ocurrido en Ciudad Juárez.
La base de datos quedó como obligación para la Fiscalía General de la República. El registro busca documentar los casos y fortalecer la investigación de este delito.
En México, once mujeres son asesinadas cada día. La cifra se mantiene sin un sistema nacional que concentre información oficial.
Candelaria Rodríguez, integrante de la Red por la Paridad en Chiapas, señaló que el feminicidio forma parte de una violencia estructural. El fenómeno, indicó, se repite dentro de un ciclo de agresiones contra las mujeres.
En Chiapas, la Alerta de Violencia de Género documentó 30 feminicidios durante 2025. Las carpetas de investigación se concentraron en Tuxtla Gutiérrez, Suchiate, Chamula, Mapastepec, Ocosingo e Ixtapa.
El Registro Nacional de Feminicidios permanece pendiente desde la pasada administración federal. La sentencia no derivó en un plan estratégico ni en bases de datos especializadas.
Patricia Chandomí, abogada acompañante de mujeres víctimas de violencia de género, señaló fallas en la prevención. La estrategia, dijo, no mostró cambios en más de una década.
El caso Campo Algodonero ocurrió en 2001. Tres jóvenes fueron reportadas como desaparecidas en Ciudad Juárez.
Las víctimas fueron Laura Berenice, de 17 años; Claudia González, de 20; y Esmeralda Herrera, de 15. Las denuncias se presentaron ante autoridades locales.
Seis días después, los cuerpos fueron localizados. Los peritajes confirmaron violencia sexual.
El expediente llegó a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. El organismo emitió un informe y una recomendación contra el Estado mexicano.
En Chiapas, noviembre concentró el mayor número de feminicidios del año, con seis casos. Las llamadas al 911 por violencia familiar encabezaron los reportes.
Carmen Villa, directora del Observatorio Ciudadano en Chiapas, señaló la importancia de la tipificación de la violencia. El enfoque, indicó, influye en la atención de los casos.
La Comisión Interamericana ordenó una base de datos con información de víctimas de feminicidio y desaparición. El registro incluye datos genéticos y contacto de familiares. La medida sigue sin aplicación en México. El cumplimiento permanece pendiente.










