- El caso del perrito “Cuetes” en Jitotol y la presunta desaparición de otro can de nombre “Beto”, pone sobre la mesa el tema de la injuria hacia los perros y demás animales domésticos; afirman activistas
Ainer González / Diario de Chiapas
La desaparición de “Beto”, un perro que presuntamente vivía en condiciones de abandono y desnutrición en el fraccionamiento Real del Bosque, volvió a poner sobre la mesa la problemática del maltrato animal en Tuxtla Gutiérrez y las dificultades para que estos casos concluyan con sanciones.
De acuerdo con una denuncia ciudadana difundida públicamente, el propietario del animal, identificado como Noé Rodríguez Toledo, habría manifestado que ya no quería tener al perro y que lo llevaría a abandonarlo lejos de su domicilio, ubicado sobre la avenida Los Cedros número 406-C, en dicho fraccionamiento.
Ante esa situación, la denunciante informó que acudió a la Fiscalía General del Estado (FGE) para solicitar la intervención de las autoridades. Como parte de las diligencias, agentes acudieron al inmueble para verificar las condiciones en que se encontraba el animal; sin embargo, al llegar, “Beto” ya no estaba.
Según el testimonio, el propietario aseguró a los elementos que el perro había desaparecido porque se encontraba en celo y salió en busca de otras hembras. No obstante, los agentes le solicitaron buscar al animal y le advirtieron que regresarían posteriormente para constatar que estuviera nuevamente en el domicilio y en buenas condiciones.
Pese a ello, la persona denunciante sostiene que el perro nunca volvió a aparecer en la vivienda, por lo que presume que fue abandonado fuera de la colonia, tal como, asegura, había sido advertido previamente.
También señaló que, aunque la Fiscalía le indicó que debía presentar una denuncia formal para continuar con la investigación, considera complicado acreditar el abandono al no contar con pruebas directas que demuestren el momento en que el animal habría sido llevado a otro sitio.
Por ello, optó por hacer pública la denuncia con el propósito de visibilizar el caso y evitar que situaciones similares continúen ocurriendo en la capital chiapaneca.
El caso generó reacciones entre ciudadanos y defensores de los animales, quienes reiteraron que el abandono, el maltrato y la omisión en el cuidado de mascotas constituyen conductas que deben investigarse y sancionarse conforme a la legislación vigente, además de fomentar una mayor cultura de respeto y tenencia responsable de los animales.










