Marco Alvarado / Diario de Chiapas
A pesar de las claras advertencias y prohibiciones emitidas por Protección Civil Municipal, algunos grupos de peregrinos marianos que transitan por Tuxtla Gutiérrez continúan utilizando pirotecnia, contraviniendo las disposiciones oficiales y poniendo en riesgo la seguridad de la población.
El titular de la dependencia municipal, Eder Mancilla, había sido enfático en su llamado a los organizadores de las procesiones para que evitaran estrictamente el uso de productos con pólvora.
Y esta restricción obedece a una triple preocupación; se busca proteger la integridad física de los propios peregrinos y del resto de los habitantes.
También señaló que la actual temporada de estiaje es un factor crítico, ya que “una chispa puede desatar incendios”, especialmente en los tramos carreteros donde se concentra el tránsito de los caminantes.
El uso de estos artefactos es también una forma de contaminación acústica que afecta negativamente a menores de edad y causa pánico entre los animales.
No obstante, las peticiones de la autoridad, en los últimos días se han reportado y escuchado detonaciones de pirotecnia. Si bien la magnitud de estos incidentes no se compara con la de años anteriores, su simple presencia representa un incumplimiento de las normativas de seguridad dictadas por el municipio.
La principal razón detrás de esta medida preventiva se centra en el riesgo inherente que implica para quien manipula el artefacto, sumándose el factor de la contaminación ambiental y la afectación al bienestar de niños, especialmente de quienes viven con el trastorno del espectro autista, y mascotas.










