Jeny Pascacio / Diario de Chiapas
El Centro de Dignificación Humana denunció la tortura psicológica que ejercen los agentes del Instituto Nacional de Migración contra extranjeros en la estación migratoria Siglo 21 con sede en Tapachula, Chiapas.
De acuerdo con la documentación del defensor de derechos de las personas migrantes, Luis García Villagrán, son más mujeres que hombres los que están “privados de su libertad y no asegurados como lo dice la autoridad migratoria”.
Denunció la persistencia del acoso sistemático contra centroamericanos, cubanos, haitianos, entre otras nacionalidades de representaciones menores. “Chiapas se convirtió en un estado de detención, contención y deportación”.
Una de las consecuencias son los más de 50 mil personas migrantes, que estimó, se encuentran varados en la ciudad del Soconusco.
“Los migrantes no quieren estar en Tapachula, pero tienen que quedarse a esperar sus trámites. Eso no es responsabilidad de las personas en movilidad, sino de las autoridades que hace oídos sordos a las necesidades y acuerdos internacionales”.
A esto agrega la corrupción que, dijo alcanza niveles insuperables a la par de las tácticas dilatorias que evaden los trámites.
“La Ley de Migración vigente de México apegada a los derechos humanos, pero en los últimos tiempos parece que a la autoridad la Ley le quedó grande”, dijo García Villagrán.
“Los titulares de las dependencias federales de la Comar e INM han llegado acuerdos entre ellos para detener a la migración en Tapachula”. Aunado a la xenofobia y a la desinformación de la sociedad, generan un caos en la frontera sur de México.
Recordó que la migración no va a parar y es necesario aprovechar las elecciones para elegir gobernantes que soluciones la temática migratoria en estricto apega a la ley y a los derechos humanos.










