Karla García / Diario de Chiapas
En Chiapas y en gran parte del país aún existe desconocimiento sobre cómo dirigirse de manera respetuosa hacia una persona transgénero, e incluso muchas personas desconocen qué significa ser trans, señaló Carmen Velásquez Velasco, integrante de la colectiva “Ella + Ella = Amor” y coordinadora general de la Red de la Inclusión de la Diversidad Sexual en Chiapas.
Durante su participación en el Conversatorio “L de Lucha, mujeres en la diversidad e igualdad”, realizado como parte de la campaña “Mazo Morado” del Tribunal Electoral del Estado de Chiapas, la activista expuso que la falta de información y sensibilización continúa generando actos de discriminación y violencia cotidiana hacia personas de la diversidad sexual.
Velásquez Velasco relató que durante una capacitación impartida el año pasado a personal de módulos de atención ciudadana del Instituto Nacional Electoral sobre atención a personas trans, detectó que la mayoría de las y los participantes no conocían el significado del término “trans” ni tenían acercamiento previo con personas de esta población.
De acuerdo con la activista, de alrededor de 300 personas asistentes al taller, únicamente tres dijeron conocer el término o tener relación con alguna persona trans.
“La mayoría no sabía ni siquiera cómo dirigirse a la persona”, comentó, al explicar que incluso cuando la expresión de género de una mujer trans era femenina, persistían formas incorrectas o irrespetuosas de trato.
Ante ello, insistió en que la educación y la capacitación constante son fundamentales para avanzar hacia una igualdad sustantiva y garantizar un trato digno hacia todas las personas, particularmente desde instituciones públicas, escuelas y espacios laborales.
Asimismo, advirtió que muchas expresiones discriminatorias suelen justificarse como “opiniones”, cuando en realidad representan formas de agresión que vulneran derechos humanos.
La activista subrayó que las colectivas y organizaciones civiles continúan realizando trabajo de sensibilización desde distintos espacios sociales; sin embargo, consideró necesario que las instituciones mantengan procesos permanentes de formación en temas de diversidad sexual, género y derechos humanos.
“No con una sola plática se les va a cambiar el chip”, expresó, al señalar que combatir la discriminación requiere continuidad, seguimiento y una transformación cultural de largo plazo.










