Piden fortalecer la Fiscalía Ambiental

Cinthia Ruiz / Diario de Chiapas

 Aunque en Chiapas el maltrato animal ya está tipificado como delito y contempla sanciones penales, la falta de personal especializado y de pruebas suficientes continúa retrasando la resolución de las denuncias, advirtió la abogada animalista Franny Garibaldi, quien ha acompañado diversos casos ante la Fiscalía Ambiental.

La defensora señaló que el trabajo coordinado entre organizaciones civiles y la autoridad ha permitido que las investigaciones avancen; sin embargo, reconoció que los procesos aún son lentos debido a la carga de trabajo que enfrenta la Fiscalía Ambiental y la Unidad de Atención a Delitos en Agravio de Animales de Compañía (UAC).

Explicó que actualmente los ministerios públicos deben atender asuntos de distintas materias, además de los relacionados con maltrato animal, lo que limita la rapidez con la que pueden integrarse las carpetas de investigación y judicializar los casos.

“Me gustaría hacer un llamado a la Fiscalía para que pongan mayor personal capacitado y ministerios públicos asignados a la Unidad de Atención a Delitos en Agravio de Animales de Compañía, porque eso permitirá que los procesos avancen con mayor rapidez”, expresó.

Garibaldi destacó que, pese a las limitaciones, existe disposición de la Fiscalía Ambiental para dar seguimiento a las denuncias presentadas, por lo que consideró necesario fortalecer el área con más recursos humanos para responder al incremento de casos.

“Hemos visto algunos avances, un poco lentos, pero están marchando. La Fiscalía Ambiental está muy comprometida; creo que hay disposición de su parte y se necesita respaldar ese trabajo para avanzar más rápido”, afirmó.

La abogada indicó que uno de los principales obstáculos para sancionar el maltrato animal, particularmente los casos de envenenamiento de perros y gatos, es la falta de evidencia que permita identificar plenamente a los responsables.

Precisó que, aunque las autoridades realizan investigaciones, muchas denuncias no prosperan porque únicamente existen sospechas y no pruebas contundentes como videograbaciones, fotografías o testimonios que acrediten quién cometió el delito.

Ante este panorama, hizo un llamado a la ciudadanía para colaborar con las investigaciones documentando cualquier acto de maltrato animal.

Pidió a vecinos, rescatistas y personas que alimentan animales en situación de calle mantenerse atentos y utilizar cámaras de vigilancia o teléfonos celulares para registrar cualquier hecho que pueda servir como prueba.

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