Luego del hallazgo del cuerpo de la menor Lupita, quien vendía dulces y frituras en esta ciudad, siguen activas siete fichas más de búsqueda de menores.
Marco Alvarado / Diario de Chiapas
Los contextos de pobreza y una tergiversación de los usos y costumbres de las comunidades originarias, condicionan que en Chiapas muchos menores de edad tengan que trabajar en lugar de asistir a la escuela.
Para estos menores, el mayor riesgo es estar solos desempeñando actividades de venta en las calles, comentó la diputada que preside la Comisión de Atención a la Mujer y la Niñez, María Isabel Rodríguez Jímenez.
Luego del hallazgo del cuerpo de la menor Lupita, quien vendía dulces y frituras en esta ciudad, siguen activas siete fichas más de búsqueda de menores.
Sobre esta situación, la legisladora aseguró que están preocupados en el Congreso, y que una acción que decidieron tomar es ser la voz de los familiares, para que sean atendidos y que estos casos no se olviden.
Sin embargo, aunque no descartó que haya una revisión en la materia, en Chiapas es común que haya violaciones a la Ley Federal del Trabajo, en cuanto a las actividades que realizan menores, y que atentan contra sus derechos a la educación, salud y esparcimiento.
De acuerdo con la diputada, el empleo de menores en actividades de comercio en las calles “se ha normalizado” aunque no debe ser así, sin embargo, detrás hay marginación y falta de oportunidades.
También, se pronunció a favor de revisar los usos y costumbres para evitar el mal uso en contra de menores y mujeres, ya que Chiapas es el único estado donde este año se reportó un caso de matrimonio infantil forzado, algo en lo que manifestó su abierto rechazo.










