Marco Alvarado / Diario de Chiapas
En el sector pesquero y acuícola nacional y del estado, las mujeres que laboran en estas actividades enfrentan un escenario marcado por la invisibilización de su trabajo, la disparidad salarial y un acceso limitado a la protección social, según revelan datos oficiales y diagnósticos sectoriales recientes.
De acuerdo con el panorama estadístico del INEGI correspondiente al año 2025, en Chiapas aproximadamente 659 mil 366 personas integran la fuerza laboral de las actividades agropecuarias y pesqueras.
En este sector, la participación femenina se ha vuelto estratégica, especialmente en la producción de tilapia, donde Chiapas mantiene un liderazgo nacional, y en la gestión de granjas acuícolas.
Sin embargo, su presencia es más notable en las etapas de procesamiento, fileteado, limpieza y conservación de productos, así como en la comercialización directa y la administración de cooperativas.
A pesar de esta especialización, las condiciones laborales son marcadamente desiguales.
El reciente diagnóstico sobre la participación de las mujeres en el sector pesquero y acuícola señala que la brecha de ingresos es alarmante: mientras que los hombres perciben remuneraciones que oscilan entre los siete mil 780 y los ocho mil pesos, las mujeres apenas promedian tres mil 490 pesos, aun cuando desempeñan tareas de similar complejidad o carga horaria.
Esta vulnerabilidad económica se ve agravada por la falta de certidumbre institucional. El informe destaca que el 58 por ciento de las mujeres encuestadas carece de afiliación a servicios de salud pública.
A esta cifra se suma la elevada Tasa de Informalidad Laboral en el estado, la cual, para el tercer trimestre de 2025, se situó en un 72.6 por ciento para el sector femenino.
Bajo este esquema de informalidad, la mayoría de las trabajadoras del mar y las granjas en Chiapas operan mediante el autoempleo o el apoyo familiar no remunerado.
Como lo destaca el informe, esta estructura impide su registro en los sistemas de seguridad social formal, y las deja desprotegidas ante contingencias de salud o retiro.










