Marco Alvarado/ Diario de Chiapas
En el marco del Día Internacional de la Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos, fijado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el docente e investigador de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach), Gilbert Vela Gutiérrez, advirtió que la falta de planeación en el consumo y la escasa tecnificación del campo aceleran la pérdida de productos básicos en la entidad.
El especialista en nutrición señaló que en el caso de las frutas y verduras se estima que hasta un 30 por ciento de la producción termina en la basura.
Esta pérdida afecta también a proteínas de alta calidad como el pollo y el pescado, generando un contraste crítico frente a las deficiencias nutricionales que padecen diversos sectores de la población.
“En este momento en Chiapas y en todo México hay familias que carecen de acceso regular a estos alimentos esenciales, mientras que paradójicamente en muchos hogares se desechan de forma cotidiana”, expuso Vela Gutiérrez.
El académico detalló que entre los factores urbanos que detonan este problema destacan las compras en volumen por encima de la planeación semanal o quincenal de menús, lo que genera un ciclo donde los insumos caducan sin ser consumidos.
A ello se suma la discriminación estética de frutas y verduras en los puntos de venta, donde los consumidores descartan productos con pleno valor nutrimental por imperfecciones físicas.
En el ámbito de los alimentos procesados y de mayor consumo local, el investigador identificó a la tortilla entre los productos con mayor tasa de desecho, a pesar de las alternativas de aprovechamiento gastronómico como la elaboración de totopos.
Asimismo, el especialista subrayó que el desperdicio ocurre a lo largo de toda la cadena de suministro.
Como ejemplo citó la producción de mango, cuya oferta supera la demanda del mercado en temporadas pico, provocando la pérdida de grandes volúmenes de fruta por descomposición.
“Para Chiapas esto es preocupante debido a su alta vocación agrícola. En el sector primario esta situación alarma porque no contamos con un campo suficientemente tecnificado que permita agroindustrializar y diversificar el uso de las frutas, por lo que volúmenes considerables se pierden directamente en las zonas de cultivo”, concluyó.










