Marco Alvarado/ Diario de Chiapas

En el marco del ciclo de conferencias y presentaciones de libros de la decimotercera edición de la Feria Internacional del Libro, que se desarrolla en la Benemérita Universidad Autónoma de Chiapas (Bunach), la docente de la Facultad de Ingeniería, Delva del Rocío Guichard Romero, presentó la obra Variación espacial de la lluvia, factores de reducción por área, evolución en su cálculo.

El libro constituye una herramienta de consulta para la formación de futuros ingenieros y para profesionales de instituciones como la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE), así como para proyectistas involucrados en el diseño de obras hidráulicas.

Durante la presentación, Guichard Romero destacó la importancia de calcular los factores de reducción de lluvia considerando las características particulares de cada región, en lugar de recurrir únicamente a modelos desarrollados en otros países.

“Muchas veces nos basamos en modelos importados, pero es importante aplicar una metodología específica porque en el caso de Chiapas, tenemos zonas muy diferentes climáticamente hablando, como la forma en que llueve y la cantidad de precipitaciones recibidas”, explicó.

La información contenida en la publicación también aborda aspectos relevantes para el diseño y la evaluación de infraestructura ante un escenario marcado por el cambio climático y las alteraciones en los patrones de precipitación, particularmente frente a la ocurrencia de fenómenos meteorológicos extremos.

Sobre este tema, el coautor de la obra, Miguel Ángel Aguilar Suárez, investigador y docente especializado en hidráulica pluvial, señaló que estas variaciones representan un desafío tanto para las construcciones antiguas como para las obras nuevas que no consideran adecuadamente los factores de riesgo.

“Sobre todo porque al ser diseñadas no se usó información específica, en el suelo y la interacción con las lluvias, algo que llegamos a ver en los puentes”, indicó.

Aguilar Suárez también advirtió que la deforestación constituye otro factor que puede comprometer la seguridad de la infraestructura, especialmente en regiones donde la pérdida de cobertura forestal favorece el escurrimiento del agua durante las lluvias intensas.

Como ejemplo, mencionó distintas zonas de la costa chiapaneca, donde los escurrimientos pueden incrementar considerablemente los caudales y generar fuerzas que ponen en riesgo estructuras como los puentes, incluso cuando cuentan con un diseño adecuado.

“Y por eso los caudales son mayores, alcanzando fuerzas enormes que, aunque tengamos un buen diseño de puente, la obra corre un alto riesgo”, explicó.

Ante estas condiciones, el investigador consideró que las y los ingenieros deben incorporar el cambio climático y sus efectos en los criterios utilizados para proyectar y construir infraestructura, a fin de reducir la vulnerabilidad de las obras frente a fenómenos hidrometeorológicos extremos.

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