Ainer González / Diario de Chiapas
El costo de los alimentos mantiene presión sobre la economía de miles de familias chiapanecas. Datos recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) indican que, hasta marzo de 2026, el valor de la canasta básica alimentaria registró un incremento anual de 8.1 por ciento en zonas urbanas y de 7.9 por ciento en comunidades rurales de la entidad.
En este contexto, para abril de 2026 el ingreso mínimo mensual requerido por persona para cubrir únicamente la canasta alimentaria alcanzó los 2 mil 599 pesos en áreas urbanas y mil 966 pesos en localidades rurales.
Mientras tanto, en los principales mercados del estado, locatarios y consumidores resienten el encarecimiento de diversos productos. Entre los artículos que más han elevado su precio se encuentran las carnes y algunas verduras de consumo cotidiano.
Actualmente, el kilogramo de carne de res se comercializa entre 240 y 280 pesos, mientras que el tomate llegó a venderse hasta en 55 pesos por kilo y el limón alcanzó los 60 pesos. Estas variaciones contrastan con el incremento de 13 por ciento aplicado al salario mínimo para este año, que se ubica en 315 pesos diarios.
“Nos alcanza menos; aunque el gobierno diga que subieron los sueldos, no alcanza porque las cosas aumentaron mucho más”, expresó una consumidora durante un recorrido realizado en el mercado Juan Sabines de Tuxtla Gutiérrez.
A la par, comerciantes señalaron una disminución considerable en la actividad económica. Según estimaciones de vendedores, las ventas han caído hasta 70 por ciento debido a que una parte de la población reduce la compra de productos ante el aumento de precios.
“No hay movimiento. Entra gente al mercado, pero compra menos. Ahorita está muy tranquilo”, comentó una locataria del centro de abasto capitalino.
La situación adquiere mayor relevancia en Chiapas debido a su amplia población rural. Aunque el indicador para adquirir la canasta alimentaria en estas zonas se ubica cerca de los mil 900 pesos mensuales por persona, diversos estudios advierten que más de la mitad de la población no logra reunir ese monto, lo que limita el acceso regular a productos básicos para la alimentación diaria.
El comportamiento de los precios mantiene bajo presión a los hogares chiapanecos, especialmente en un estado donde los niveles de pobreza y rezago económico continúan entre los más altos del país.










