Juan Toledo / Diario de Chiapas.
Ante el incremento de la precariedad laboral y el desempleo registrados en 2026, miles de trabajadores han comenzado a buscar alternativas independientes para acceder a la seguridad social y a la prestaciones básicas. Ante la falta de contratos formales, los esquemas de incorporación voluntaria se han posicionado como la principal opción para proteger el bienestar de sus familias.
Para comerciantes como Alejandra Cisneros, este esquema representa una nueva oportunidad y una esperanza real de contar con un seguro social estable, así como con los beneficios de ley indispensables que históricamente les fueron negados a quienes han vivido del comercio informal durante muchos años.
A principios de 2026, la cotización voluntaria en el Instituto Mexicano del Seguro Social IMSS registraba a más de 400 mil personas, una cifra que mantiene una tendencia al alza mes con mes. Con costos mínimos mensuales aproximados de $2,100 MXN los cuales varían en función del ingreso base reportado por el asegurado, la iniciativa privada e informal busca auto asegurarse ante la incertidumbre económica estatal y nacional. Esta modalidad no solo abre la puerta a la atención médica y hospitalaria, sino también al ahorro para el retiro y a prestaciones sociales, convirtiéndose en el salvavidas de un sector productivo que ya no depende de un patrón para ejercer sus derechos laborales.










