- Ahora se verifican antes de movilizar unidades: su función principal es filtrar y corroborar la veracidad de las llamadas que ingresan a través del 911
Cinthia Ruiz/ Diario de Chiapas
Las llamadas de broma al 911 que provocaban movilizaciones innecesarias de ambulancias y cuerpos de emergencia han disminuido considerablemente tras la implementación del Centro Regulador de Urgencias Médicas, instancia que ahora se encarga de verificar cada reporte antes de activar a las corporaciones.
Jesús García Gutiérrez, paramédico de la Cruz Roja Mexicana, explicó que hace uno o dos años era común recibir reportes falsos que obligaban a las unidades a trasladarse hasta el lugar indicado, solo para descubrir que se trataba de una broma entre jóvenes o incluso llamadas realizadas por menores de edad. Aunque cada comunicación al 911 debe atenderse como una emergencia real, estas situaciones representaban un gasto de combustible, desgaste de equipo y tiempo operativo.
“El problema no era solo el gasto, sino el riesgo de no poder atender una emergencia verdadera mientras se acudía a un reporte falso”, señaló.
Ante esta problemática, el Centro Regulador de Urgencias Médicas comenzó a operar en coordinación con la Secretaría de Salud y diversas corporaciones como Protección Civil, Bomberos y cuerpos policiacos. Su función principal es filtrar y corroborar la veracidad de las llamadas que ingresan a través del 911, utilizando unidades motorizadas o patrullas para confirmar la situación antes de emitir una alerta médica formal.
Solo cuando el caso es verificado como real se activa el llamado “código rojo”, lo que permite a instituciones como la Cruz Roja movilizar ambulancias con información precisa sobre el tipo de incidente, ya sea un accidente vehicular o una urgencia médica en domicilio.
Este mecanismo no solo optimiza recursos, sino que garantiza una atención más rápida y eficiente a quienes realmente lo necesitan. Autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía para hacer uso responsable del 911, recordando que una llamada falsa puede poner en riesgo la vida de otra persona.










